La delegada territorial de la Xunta, Raquel Arias, se reunirá esta mañana en Sober con representantes de los trabajadores del hotel de lujo. Portavoces sindicales le habían solicitado en repetidas ocasiones que interviniese en el conflicto que enfrenta a la plantilla con la empresa propietaria del Palacio de Sober, que pretende aplicar un ERE temporal que enviaría al paro al 80% de la plantilla durante siete meses y medio al año hasta el 2014.
Las apelaciones a Raquel Arias subieron de tono el lunes, tras la primera reunión negociadora del ERE. Representantes sindicales le recordaron que las ruinas del hotel fueron vendidas por familiares suyos a Alvaher 98, los promotores del hotel, y que estos recibieron importantes ayudas de la Xunta para poner en marcha el establecimiento que ahora atraviesa por dificultades.
A la espera de ver qué da de sí la reunión de hoy, los trabajadores continúan con sus movilizaciones. Ayer se concentraron durante veinte minutos en la rotonda de la entrada de Sober que da acceso al hotel. Fueron vigilados por media docena de agentes de la Guardia Civil y no llegaron a cortar el tráfico. A continuación se desplazaron a Sober, donde desplegaron sus pancartas frente a la casa consistorial. En ese momento, el alcalde, Luis Fernández Guitián, salió y se situó con ellos unos minutos. Los concentrados llevaban dos pancartas, en las que podía leerse «Trabajadores responsables buscan jefe honrado» y «No al ERE Palacio de Sober, Raquel Arias tiene el poder».
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