Aparece muerto en el Cabe un hombre que estaba desaparecido

Recibía tratamiento psiquiátrico, vivía en la calle y llevaba meses en paro

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El cuerpo sin vida de un vecino que llevaba varios días desaparecido apareció ayer flotando en el río en pleno centro de Monforte. El fallecido es Edward Ramón L. S., un hombre nacido hace treinta años en la República Dominicana, que había vivido en O Saviñao y que llevaba un tiempo durmiendo en la calle en Monforte. El cuerpo no tenía ningún signo externo de violencia, solo una pequeña herida en un labio, tal vez provocada por algún roce durante el tiempo que permaneció sumergido. Su madre había ido el miércoles a la comisaría para pedir que la Policía buscase a su hijo.

La primera voz de alarma la dio un transeúnte a las diez menos cinco de la mañana. Caminaba por el paseo del Malecón cuando vio algo que parecía un cuerpo humano flotando en el río, a la altura del puente viejo. Inmediatamente, llamó al servicio de emergencias 112 y en pocos minutos se presentaron en el lugar los bomberos, media docena de agentes de la Policía Nacional y una pareja de la Policía Local. Para entonces, en el puente y en las orillas se agolpaban ya muchos curiosos para ver qué sucedía.

El Ayuntamiento de Monforte carece de embarcaciones apropiadas para rescates en el agua y los bomberos no tienen ningún equipo de buceo, así que fue preciso recurrir a un aficionado local del club de remo Quixós. Santiago Díaz, el presidente de esta entidad, se presentó en el lugar y movió el cuerpo hasta la orilla con una piragua y una cuerda.

Entre seis y ocho días

Allí esperaban agentes de la policía científica y el forense del Juzgado local, que hicieron una primera revisión al cuerpo. A las once y media, fue introducido en un coche fúnebre para su traslado a un centro sanitario. En vista del aspecto que presentaba, todo apunta a que el cadáver llevaba en el agua entre seis y ocho días. Solo llevaba puesto un pantalón largo ceñido, tipo malla de deportes.

El fallecido estaba soltero y había vivido con su madre en O Saviñao. Trabajó como cajero en un supermercado de Monforte, pero llevaba ya unos meses en paro. Entre los muchos curiosos que presenciaron el rescate del cuerpo había algunos conocidos y amigos del fallecido. Ángel Méndez se había apuntado con él para hacer un curso para formar desempleados como cuidadores de personas con alzhéimer. «Tenía que haberse presentado el lunes, pero no fue», explica.

La víctima llevaba un tiempo viviendo en la calle. Las pocas pertenencias que tenía las guardaba en su coche y solía dormir en las casetas de mercadillo instaladas en el Parque dos Condes. Según algunos de sus amigos, estaba a tratamiento psiquiátrico y si no se medicaba sufría episodios agresivos. Después de dejar de trabajar en el supermercado, su estado empeoró, hasta el punto que él mismo decidió dejar la casa que compartía con su madre en O Saviñao.

Desde entonces, vivía en Monforte sin un domicilio fijo. Hace unas semanas, fue identificado por la Policía como el supuesto responsable de unos destrozos en el mobiliario urbano del paseo fluvial. «Yo le ofrecí ayudarle, ir a la asistenta social, pero él siempre decía que no», contaba ayer en el puente viejo poco después del levantamiento del cadáver Ángela María Castrillón Ruiz, amiga del fallecido y de su madre. «La pobre llevaba días buscándolo a gritos», asegura.

Un día antes en la comisaría

Ni la familia ni los amigos sabían de él desde hace más de una semana. Su madre no había llegado a denunciar formalmente su desaparición, pero anteayer había acudido a la comisaría de Monforte para avisar de que podía haberle pasado algo.

El funeral por Edward Ramón L. S. se celebrará hoy a las siete y media de la tarde en la iglesia de San Martiño de Vilelos, en O Saviñao. Tras el oficio religioso, será enterrado en el cementerio de esa parroquia.

Un grupo de policías y otros funcionarios, ayer al lado del cuerpo recién rescatado. alberto lópez