La conservación del edificio se podría mejorar


12/08/2011 06:00 h

La preservación del templo de Santa Eulalia continúa siendo bastante mediocre. Tanto las columnas como el techo de su interior del santuario no están protegidas frente a la humedad que ocasiona la piscina que se halla en el interior. En una de las fases de reconstrucción se recondujo el agua para que no se dañasen las pinturas, pero a pesar de ello la humedad continúa haciendo mella en las paredes de la edificación romana.

La fachada del templo se conserva en buen estado, ya que está protegida del acceso de animales con una especie de cableado para que los pájaros se asusten y no accedan al interior. Por otro lado, los grabados que aparecen a ambos lados de la fachada están bastante desgastados, sobre todo en uno de los laterales, y esto es debido a las inclemencias del tiempo. La edificación está bastante limpia, ya que el encargado del edificio mientras se realizan las visitas está pendiente de que los turistas no depositen ningún tipo de residuos.

Poca iluminación

La iluminación es prácticamente inexistente. Solamente dispone de la luz procedente del exterior, y este es uno de los principales motivos por los que no se puede evaluar en su totalidad el lugar, sobre todo en invierno, ya que las horas de luz son menores y ni siquiera así es imposible apreciar la belleza y peculiaridad de las pinturas, las cuales por su originalidad son un referente turístico y constituyen un diamante en bruto del patrimonio cultural lucense.

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