«No quieren escuchar a nadie, pero somos tres millones de europeos»

Preocupación e indignación entre los gallegos en el Reino Unido ante la activación del «brexit»

.Nuria Márquez Almuiña, con su familia
Nuria Márquez Almuiña, con su familia

lONDRES / CORRESPONSAL

La activación del brexit ya tiene fecha. A la gallega Carmen Insua no le gusta y lo considera muy desacertado, pero no cree que le vaya a afectar mucho. El problema será para los que quieran residir en un futuro en al Reino Unido. La directora de la compañía estadounidense para la que trabaja ya le ha enviado un par de comunicados tranquilizadores, asegurándole que «no se preocupe de nada».

Esta coruñesa con raíces en Fisterra vive en Londres desde hace 12 años. «Aquí hay muchos extranjeros, es una ciudad muy cosmopolita. No puedo creer que vaya a afectar a tanta gente. No creo que vaya a ser tan radical como lo pintan», afirma a la salida de su oficina. En principio no va a pedir la ciudadanía. «De momento no, mi novio es español. No vemos la situación como para hacer algo así».

«Ya no es un país solidario»

Marcos Vázquez, de 34 años de edad y cinco residiendo en Mánchester, donde trabaja como ingeniero en una planta de tratamiento de residuos, opina que los votantes que dijeron sí al brexit lo hicieron con la idea de que hubiera más control migratorio y el país dejara de aportar fondos a las zonas más deprimidas de la UE. «Viendo cómo el Gobierno y la mayor parte de la oposición está gestionando la salida de la UE, está claro que el actual Reino Unido dista mucho de ser el país solidario que ha sido», lamenta este oriundo de Brens, situada en el municipio de Cee. Para Vázquez, Londres ataca directamente a la gente más vulnerable, a los que llegaron aquí como emigrantes, pero consiera que sería un suicidio para el Reino Unido querer prescindir de los trabajadores extranjeros.

.Nuria Márquez Almuiña, con su familia
Nuria Márquez Almuiña, con su familia

La científica viguesa Nuria Márquez Almuiña, que lleva en Cardiff 17 años, lamenta que se nieguen a decirle qué va a pasarles a los ciudadanos europeos. «No hacen ningún caso a los Lores, no quieren escuchar a nadie, pero tienen a tres millones de personas trabajando aquí. Que me usen como moneda de cambio me cabrea mucho», lamenta. Cree que May podría haber optado por un brexit más blando, ya que casi la mitad del país votó no. «Teniendo en cuenta que ella estaba a favor del Remain, hazlo suave, no tan brusco», argumenta. Nuria realiza ensayos clínicos para el estudio de la leucemia en la Universidad de Cardiff y tiene muy claro que los británicos se están beneficiado de la educación subvencionada española que recibió en la Universidad de Vigo. Casada con un galés y con dos hijos con doble nacionalidad, se alegra de haber hecho en su día la excursión a Londres cuando estos eran unos bebés para registrarlos en el consulado español. Su marido votó a favor de la salida del bloque comunitario. «Su problema obviamente no es la inmigración, si no el hecho de que Londres perdiese la soberanía y que Bruselas no pueda venir a aquí a hacer lo que quiera», explica.

María Isabel Fernández Miguel, de 53 años y oriunda de Goian, Tomiño (Pontevedra), cree que con el brexit no va a afectar a los gallegos porque los ingleses «no van hacer nuestro trabajo, ellos solo hacen trabajos de primera, no como nosotros que tenemos que trabajar duro».

Fernández lleva cuatro años en Londres, donde trabaja como ama de llaves. No tiene miedo y se ve trabajando aquí después de la salida de la UE. Para ella, la razón de la victoria del brexit está clara, los británicos no quieren a gente que no trabaje, que no pague impuestos y que viva de las ayudas. «Hay mucha gente que nunca dio un palo al agua y solo piensan en vivir sin trabajar, el que es luchador y trabajador tiene éxito allí donde vaya», añade. Sin saber nada de inglés y con 50 años cumplidos, confiesa que su adaptación a Londres fue durísima. Sin embargo defiende que «aquí con 53 años eres joven para trabajar, no como en España», aunque le entristece que gente con estudios universitarios y bien preparada tenga que estar aquí fregando platos y algunos pasándolas canutas.

El gaitero David Carril Castiñeira, nacido hace 36 años en Xaviña (Camariñas), lleva siete años en el Reino Unido. Considera el brexit una elección equivocada de un sector de los británicos, pues considera que la Unión les hace fuertes económica y socialmente.

«El pueblo inglés es muy abierto y despierto. Ha votado en protesta contra la intervención de Bruselas en su país, pero nadie se creía que el resultado fuese este. Si se repite el referendo saldrá una mayoría absoluta de permanencia», considera Carril.

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