Barack Obama inicia en Polonia una visita a Europa con la crisis de Ucrania de fondo

AFP

INTERNACIONAL

El presidente de Estados Unidos propuso un plan de 1.000 millones de dólares para reforzar la seguridad en la región

03 jun 2014 . Actualizado a las 14:28 h.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó este martes a Polonia para intentar calmar los ánimos bélicos de sus aliados de Europa del Este preocupados por la actitud de Rusia en Ucrania y propuso un plan de 1.000 millones de dólares para reforzar la seguridad en la región.

El plan, que todavía tiene que ser aprobado por el Congreso estadounidense, también permitiría a los países que no forman parte de la OTAN, como Ucrania, Georgia y Moldavia, trabajar con Estados Unidos y sus aliados occidentales para construir sus propios sistemas de defensa, explicaba la Casa Blanca.

Este anuncio se produce en un momento en el que los enfrentamientos entre el ejército de Ucrania y los separatistas prorrusos se están tornando especialmente intensos, y es que este lunes se produjo un supuesto ataque de la aviación ucraniana en la región de Lugansk.

La ofensiva lanzada desde hace casi dos meses por Kiev ha dejado más de 200 muertos entre los insurgentes, las tropas ucranianas y la población civil. En los últimos días se ha intensificado ante la perspectiva de la ronda de contactos diplomáticos que ha empezado con la llegada del presidente norteamericano a Polonia

Ante este panorama, Obama reafirmaba poco después de aterrizar en Varsovia su compromiso con la seguridad de la región.

«Nuestro compromiso con la seguridad de Polonia al igual que con la de sus aliados de Europa central y oriental es un pilar para nuestra propia seguridad y es sacrosanto», declaraba Obama después de inspeccionar una unidad conjunta de pilotos de F-16 estadounidenses y polacos.

El presidente de Estados Unidos está invitado a participar en las celebraciones del 25 aniversario de las primeras elecciones democráticas de Polonia, exmiembro del bloque soviético, tras la caída del comunismo. Su presencia es especialmente simbólica teniendo en cuenta la crisis ucraniana que enfrenta a Moscú con las capitales occidentales.

Obama aprovechará su presencia en Varsovia para recordar «la necesidad de que Estados Unidos y Europa se mantengan unidos por la seguridad de Europa del Este y la defensa de los valores democráticos», explicó el consejero adjunto por la seguridad nacional, Ben Rhodes.

También iban a estar presentes en Varsovia sus homólogos francés y alemán, François Hollande y Joachim Gauck, y varios dirigentes de Europa central y oriental.

El martes por la noche tenía que llegar el presidente electo de Ucrania Petro Poroshenko, en su primer viaje al extranjero desde su elección el 25 de mayo con el 54,7 % de los votos.

El líder se reunirá el miércoles con Obama, que escenifica así su apoyo al nuevo régimen de Kiev, y podría negociar una ayuda militar norteamericana a Ucrania.

18 millones de dólares

En su visita el lunes a Kiev, el subsecretario norteamericano de Defensa, Derek Chollet, dijo haber hablado con las autoridades ucranianas de una «ayuda de 18 millones de dólares y una cooperación a largo plazo para reforzar las estructuras de defensa ucranianas».

Este encuentro se produjo en un contexto especialmente tenso ya que se estaba produciendo un intenso combate entre agentes fronterizos y separatistas prorrusos que dejó al menos cinco rebeldes muertos y ocho militares heridos.

Tras estos enfrentamientos el ministro ruso de Relaciones Exteriores denunció el «crimen» que las autoridades ucranianas estaban cometiendo «contra su propio pueblo».

Washington aseguró que tenía «pruebas» de que Rusia seguía dejando pasar «combatientes» y «armas» al este de Ucrania.

Otro conflicto entre los dos países es en el ámbito energético. Rusia amenaza con cortar el suministro del gas si su país vecino no paga sus deudas y Ucrania pide que se renegocie el precio, mucho superior al resto de Europa.