Huracán «Sandy»: Venden cargadores de teléfonos móviles que funcionan a base de fuego en Manhattan

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Cargadores de teléfonos móviles que funcionan con fuego. En pleno siglo XXI. Y en pleno centro del gran centro financiero mundial, Manhattan. Así han tenido que solucionar en la isla de los rascacielos la falta de suministro eléctrico desde que Sandy azotó la costa este norteamericana.

Estados Unidos, donde la mayor parte de su cableado eléctrico es exterior, vivió como consecuencia de la tormenta pos-tropical un apagón que afectó solo en Nueva York a decenas de miles de habitantes y, a pesar de que el suministro se ha conseguido restablecer parcialmente, la escasez de electricidad afecta todavía a unos 5.800 hogares, que han tenido que buscar las soluciones más insólitas para poder satisfacer sus necesidades básicas.

La cooperación de unos vecinos con otros ha sido, como es habitual entre los neoyorkinos, increíble y, a las oficiales estaciones de carga de móviles establecidas por la Policía, colapsadas prácticamente durante toda la jornada, se han sumado otras iniciativas, como algunas improvisadas mesas de carga usando generadores eléctricos independientes o los coches para satisfacer al máximo número de vecinos posible.

Entre estas iniciativas, la que documenta en twitter Andrew Kaczynski, en la que muestra la venta en pleno centro de Manhattan de unos cargadores de teléfonos móviles que funcionan a base de fuego.

«Hay quien usa su portátil para tener un poco de luz»

Aún así, la ayuda prestada por los vecinos no es suficiente para las necesidades de todos los afectados. «Encendimos velas y escuchamos lo que ocurría en una radio a pilas», cuenta. «Pero el agua llega a la planta 22 gracias a una bomba, que necesita electricidad para funciona». Así que la ducha dejó de funcionar y tampoco se podía cocinar. Incluso para lavarse las manos había que repartir cuidadosamente el agua.

Al igual que otros vecinos, Schäfer se aventuró lentamente a bajar por las escaleras desde la planta 22. «Nosotros al menos teníamos una linterna, otros sólo tenían cerillas. Y alguien llevaba ante sí su laptop para tener un poco de luz gracias a la pantalla». ¿Y como se va al baño durante días sin contar con agua? «Bueno... hay que apañarse», apunta Schäfer. Al menos la cisterna estaba llena cuando se fue el agua. Ahora, utilizan varias veces el baño antes de tirar de la cadena.