La tensión en la frontera entre Siria y Turquía se elevó ayer tras el envío de seis cazas F-16 turcos para controlar a varios helicópteros sirio Mi-17 que se aproximaron en tres ocasiones a la zona limítrofe, según medios de Ankara, como el diario Hurriyet.
El Estado Mayor turco confirmó el despliegue en su web. Cuatro aviones de combate salieron desde su base de Incirlik, después de que helicópteros sirios sobrevolasen una zona situada a unos seis kilómetros de la fronteriza provincia turca de Hatay (sur). Otros dos F-16 partieron de la base de Batman en cuanto se divisó otro aparato sirio cerca de la frontera con la provincia de Mardin (sudeste).
La tensión en la zona es intensa desde que la defensa siria derribó el 22 de junio un caza turco F-4 Phantom en el Mediterráneo, y Turquía reforzó la frontera con tropas y misiles.
Por otra parte, la oposición siria dio ayer nuevas muestras de división ante la propuesta de formar un Gobierno transitorio que incluya a figuras del régimen de Damasco, en la víspera del inicio de una reunión en El Cairo que busca unificar posturas. La oposición en el exilio, el Consejo Nacional Sirio (CNS), criticó el acuerdo alcanzado por el Grupo de Acción para Siria el sábado en Ginebra, por querer incluir en el citado gabinete a miembros del régimen. Sin embargo, el Consejo de Coordinación Nacional (CCN), la oposición interna siria, se ha mostrado a favor de un Gobierno de unidad si los miembros del régimen que lo integran no han cometido delitos de sangre.
Los activistas denunciaron ayer la muerte de al menos 80 personas el sábado por una explosión en un funeral en la localidad de Zamlaka, en las afueras de Damasco.