Las fuerzas de seguridad chinas impidieron ayer que el destacado abogado de derechos humanos Mo Shaoping se reuniera con la canciller alemana, Angela Merkel, de visita oficial en China. Tras un tira y afloja diplomático, tampoco se llevará a cabo la visita de la mandataria, prevista para hoy, a un diario de Cantón crítico con el régimen. La cancelación se debió a presiones políticas de las autoridades.
«No me permitieron ir», confirmó Mo por teléfono. Según relató el abogado, el jueves acudieron a su despacho agentes de la policía y le dejaron claro que no podía aceptar la invitación a la embajada alemana. Mo había sido invitado a la recepción con la canciller por el embajador alemán en el país, Michael Schaefer.