El aeropuerto de Cork cerrado mientras se investigan las causas de accidente

En el momento de aterrizaje las condiciones meteorológicas eran adversas y el avión se estrelló al tercer intento de aterrizaje.


El aeropuerto de Cork, al sur de Irlanda, permanecerá hoy cerrado mientras se analizan los restos del avión que el pasado jueves sufrió un accidente en el que murieron seis personas, entre ellas el piloto, un español identificado como Jordi Sola López.

En el avión, que cubría el trayecto entre Belfast (Irlanda del Norte) y Cork, viajaban otras seis personas que permanecen ingresadas en el hospital regional, cuatro de las cuales presentan heridas graves, pero están fuera de peligro, informaron fuentes oficiales.

El aparato, un «Fairchild Metroliner» de 19 plazas fletado por la aerolínea Manx2, radicada en la isla británica de Man, se estrelló cuando intentaba por tercera vez aterrizar en Cork, en condiciones de niebla y poca visibilidad poco antes de la 10.00 horas (GMT).

El avión pertenece a la aerolínea española Air Lada, con base en Sevilla, aunque estaba operado para este vuelo por la compañía catalana Flightline.

Según la Autoridad De Aviación Irlandesa (AAI), equipos de expertos de Irlanda, el Reino Unido, España y Estados Unidos colaborarán durante las próximas semanas para tratar de averiguar los motivos del accidente.

Debido a las adversas condiciones meteorológicas, se sabe que el piloto intentó aterrizar por primera vez en la pista número 17 del aeropuerto para pasar después a efectuar otro intento en la misma pista, pero por la dirección opuesta.

Al tercer intento, el impacto del morro del aparato con el suelo provocó que éste volcara y se incendiara uno de los motores, un fuego que los servicios de emergencia lograron apagar antes de que se propagase hasta la cabina de mando.

Fuentes oficiales informaron hoy de que la visibilidad sobre el terreno hacia las 09.30 horas (GMT) del jueves era de unos 300 metros y de 400 media hora después, aunque para las 10.30 ésta había mejorado y se situaba en los 1.800 metros.

El director ejecutivo de la aerolínea Manx2, Noel Hayes, aseguró hoy a la Radiotelevisión irlandesa (RTE) que el avión no había tenido problemas técnicos recientes y que pasó las «inspecciones rutinarias» la pasada semana.

El directivo se mostró convencido de que el aparato tenía suficiente combustible para desviarse a otro de los aeropuertos cercanos, como el de Shannon o Knock (al oeste del país), para intentar aterrizar.

Hayes recalcó también que la tripulación no se encontraba «bajo presión» para regresar rápidamente al aeropuerto de Belfast.

Votación
0 votos