Londres prohíbe la entrada al diputado ultraderechista holandés Geert Wilders


12/02/2009 02:00 h

Una película contra el Corán y un parlamentario ultraderechista holandés son los detonantes de una trifulca internacional entre el Reino Unido y Holanda. Las autoridades de inmigración británicas han prohibido la entrada al país a Geert Wilders, dirigente del Partido por la Libertad (PVV), porque temen que su presencia altere el orden público, haciendo clara alusión a Fitna , la película antiislámica de Wilders que tenía previsto proyectar en la Cámara de los Lores. Ayer, el ministro de Exteriores holandés, Maxime Verhagen, llamó a su homólogo británico David Miliband para mostrarle su «profundo malestar» por la decisión.

Un miembro de la Cámara de los Lores, lord Pearson, había invitado al líder del PVV a que ofreciera una disertación sobre su polémico filme, en el que, entre otras cosas, compara el Corán con el libro de Hitler Mein Kampf. En los diecisiete minutos que dura Fitna , Wilders, que ha recibido amenazas de muerte por sus ideas antimusulmanas y tiene protección policial las 24 horas, define el Corán como «un libro fascista que incita a la violencia». El propio Gobierno holandés calificó la película de «propuesta no constructiva». La película, divulgada el pasado mes de marzo por Internet y cuyo título significa caos o enfrentamiento en árabe, contiene versos coránicos que se mezclan con imágenes de los atentados perpetrados en Estados Unidos, Madrid y Londres.

En cuanto llegó a oídos de la ministra del Interior británica, Jacqui Smith, que Wilders había sido invitado a Londres, impuso la prohibición de que entrara en el país. «El Gobierno se opone al extremismo en todas sus formas e impedirá la entrada en nuestro país a quienes propagan el extremismo, el odio y los mensajes violentos», indicó un portavoz de Interior. Sin embargo, el Gobierno holandés reaccionó con inusitado furor ante la postura de Londres. Tanto la oposición como los dos partidos que conforman la coalición de Gobierno, el democristiano CDA y el Partido de los Trabajadores, manifestaron su descontento.

Holanda mantiene que el Reino Unido está en su derecho de prohibir en su Parlamento la emisión de la película, pero no de rechazar la entrada en el país a un diputado de otro país de la UE. Según Vergahen, el ministro holandés de Justicia, Ernst Hirsch, también se pondrá en contacto con su homólogo británico para hablar de la cuestión.

Todo indica que si Wilders viaja a Inglaterra será repatriado de inmediato a Holanda. Ayer, tras calificar la prohibición de cobarde, el diputado holandés amenazó con intentar su entrada en el país esta misma semana. «Si quieren esposar y expulsar a un parlamentario holandés de su país, pues que así sea», dijo Wilders.

En Londres han surgido voces de protesta por la decisión de la ministra Smith y se le recuerda que en mayo permitió la entrada de Ibrahim Mousawi, portavoz del grupo libanés Hezbolá.

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