Las profecías sobre el próximo papa y el fin de la humanidad

La inesperada renuncia de Benedicto XVI reaviva las predicciones sobre la sucesión papal

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Un rayo golpea la basílica de San Pedro el mismo día en el que Benedicto XVI anuncia su dimisión ALESSANDRO DI MEO/Efe
Un rayo golpea la basílica de San Pedro el mismo día en el que Benedicto XVI anuncia su dimisión ALESSANDRO DI MEO/Efe

Después de que el papa Benedicto XVI anunciara su dimisión por su edad avanzada y por la falta de «fuerzas para ejercer adecuadamente», la noticia se dispersó con rápidez en las redes sociales. En Twitter, la expectación por la dimisión del sumo pontífice se convirtió en trending topic alrededor del mediodía con diversas etiquetas: #elpapadimite, #papa, #BenedictoXVI #porranuevopapa y #JuanPabloII.

El sorpresivo anuncio ha desatado también la polémica respecto a la nacionalidad del próximo líder de la iglesia católica y la posibilidad de que se elija un pontífice estadounidense o latinoaméricano.

Al igual que sucedió en el 2005 tras la muerte de Juan Pablo II, las antiguas profecías comienzan a abrirse paso para dar cabida a diversos augurios sobre el próximo líder católico. Y es que cuando de predicciones se trata las adivinaciones que atañen a la figura papal suelen ser las más populares.

Sin embargo, con el paso de los tiempos los presagios de profetas como Nostradamus o la virgen de Garabandel se han ido desmontando poco a poco.

El astrónomo Michel de Notre-Dame (1503-1566) vaticinó que el sucesor del Juan Pablo II sería asesinado en el centro de Italia y que el suceso partiría en dos a la Iglesia católica y la santa sede.

Según el libro Nostradamus y la Gueerra Islam-Occidente de Gonzalo Echeverri, el profeta auguró que el sustituto de Benedicto estaría «destinado a escapar de Roma a raíz del ataque de los musulmanes».

Otra profecía se hizo popular en 1961 en San Sebastián de Garabandal. En la localidad cántabra ocurrieron supuestamente una serie de apariciones de la Virgen María a cuatro niñas que, tras la muerte del papa Juan XXIII vaticinaron que solo quedaban tres papas antes «del fin de los tiempos». Pero el auspicio también fue fallido puesto que desde entonces han llegado al Vaticano cuatro pontífices más: Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto.

La profecía que aún sigue vigente es la de San Malaquías (Irlanda, 1904-1148) según la cual la elección papal que comenzará a finales de febrero podría ser la última antes «del final de los tiempos»

La profecía de los papas atribuida al arzobispo Malaquías de Armagh y que se no se hizo pública hasta 1595 otorga a cada uno de los papas una frase hasta llegar al 112 que, según el manuscrito, sería el último sucesor de Pedro en la época actual.

Así, vaticinó que el papa 109 sería «el de la media luna» y, curiosamente, fue el número que correspondió a Juan Pablo I quien nació, murió y fue nombrado Pontífice en días en que solo se veía la mitad de lal satélite natural. Sobre el papa 110, Juan Pablo II, Malaquías vatició que sería «el de la fatiga». Según este método a Benedicto XVI se le atribuye la frase «de la gloria al olvido» y, al papa 112, que será el que se elija en cónclave que se comenzará el 28 de febrero, en lugar de una frase le corresponde una profecía apocalíptica. Según San Malaquías, el próximo santo padre sería Pedro el Romano, «el papa bajo el que la ciudad de las siete colinas será destruida». Los estudiosos de los manuscritos de Malaquías interpretan que Roma es la ciudad de las siete colinas» de ahí que la llegada del próximo pontífice signifique para algunos el final de la iglesia católica y para otros el de la humanidad.

Partiendo de esta «teoría» hay quienes se atreven a ir más allá y auguran que Pedro el Romano podría ser Tarcisio Pietro Evasio Bertone, actual secretario del Estado Vaticano que desde el próximo 28 de febrero ejercerá las funciones de Jefe del Estado Vaticano durante la elección papal.