Calendario Maya: El fin del mundo no fue el 21, ¿será el 23 de diciembre?

A pesar de que la mayoría de las predicciones apocalípticas apuntaban al 21 de diciembre como el día del fin del mundo, algunas teorías sostienen que el 13 Baktún concluirá mañana, 23 diciembre, y que con él llegará el auténtico fin de los días

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Réplica de una estela maya en la plaza central del municipio de Ruinas de Copán Gustavo Amador | EFE
Réplica de una estela maya en la plaza central del municipio de Ruinas de Copán Gustavo Amador | EFE

El Calendario Maya nos ha mareado tanto estos últimos meses que, al final, no nos quedó muy claro si el apocalípsis profetizado por las culturas prehispánicas al final del 13er Baktún de la cuenta larga del Calendario Maya iba a llegar el 21 de diciembre o, tal y como sostienen otras teorías catastrofistas, el día 23. Descartamos el 21, ya que hoy todavía seguimos vivos. Y ahora nos preguntamos, el mundo tal y cómo lo conocemos, ¿debía desmoronarse a las doce y un minuto hora española del 21 de diciembre? ¿a las seis de la mañana, cuando México saludaba el día? ¿a las dos de la tarde del jueves, cuando en Nueva Zelanda o Australia comenzaba la temida jornada del mes de diciembre? ¿a las siete y 12 de la tarde cuando en México serían las 12 y 12, la hora que más probabilidades reunía para coronarse como el verdadero final de todo? O, incluso, ¿desaparecerá la Tierra y todos sus habitantes mañana, día 23?

Lo cierto es que, según varias teorías, las profecías del Calendario Maya apuntaban como el fin de los días al periodo comprendido entre el 21 y el 23 de diciembre. Pero, si finalmente se cumple, ¿cuándo caerá el meteorito girante, el tsunami que acabará con la Tierra, la debacle definitiva? Las redes sociales, en donde desde hace semanas los usuarios entretienen sus ratos muertos con juegos de palabras, bromas y mensajes ingeniosos sobre el fin del mundo y el Calendario Maya, multiplicaron esta semana, a medida que se acercaba la fecha, su atención sobre el gran acontecimiento que debía/debe suceder. Muchos internautas apuntaban que los países del este seguían en pie, aún cuando sus almanaques marcaban ya el 21 de diciembre como fecha actual. Otros ironizaban con la idea de cesar la actividad en las redes a las doce y un minuto para asustar a usuarios de otros países ubicados más al este e incluso a los habitantes de las Islas Canarias.

El caso es que, según el proceso cíclico del Calendario Maya, que se contrapone a la concepción líneal del tiempo de la cultura actual occidental, ayer, o quizás mañana, debía o debe acabar una era que cierra un ciclo de 5.200 años. El final de esta era precipitaría el fin del mundo, según los expertos, una idea extraída de una lectura errónea de la profecía maya hallada en un panel jeroglífico empotrado en el Monumento de Tortuguero. Según el calendario maya, es la culminación de la cuenta larga de 13 ciclos con que se medía el tiempo, el Baktún, cada uno de 400 años. Y esto sucedería a las 12 y 12 horas en México. Aquí, en España, el apocalipsis final deberá llegar entonces a las siete y doce minutos de la tarde. ¿Debía suceder el apocalíptico suceso ayer? ¿será mañana? ¿o habremos entendido mal las señales que nos dejó la antigua civilización?

Lo que sí es cierto es que, día arriba, día abajo, los mayas dan en esta época del año la bienvenida a un nuevo ciclo del Calendario Maya, al margen de interpretaciones catastrofistas que impulsaron a los crédulos a refugiarse por todo el mundo en montañas o búnkers y obligaron a los científicos a explicar una y otra vez que la Tierra -y su carga de seres humanos- seguirá rotando el sábado.

El fin del mundo vaticinado por el Calendario Maya para este 21 de diciembre también se corresponde con el inicio del invierno, que sí arrancó ayer a las 12 y12 hora oficial peninsular. Fue ayer, además, el día más corto del año. A partir de este viernes, una vez comprobado que mundo no se acabó, empezaron a crecer los días y menguar las noches.