Pesadilla en la cocina: Chicote ayuda a un restaurante japonés con un cocinero chino que aprendió a hacer sushi en Youtube

El chef comparó el estado de la cocina del Osaka con el petróleo del Prestige

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Momento en el que Chicote compara el estado de suciedad de la cocina del restaurante japonés con el petróleo del Prestige. La Sexta
Momento en el que Chicote compara el estado de suciedad de la cocina del restaurante japonés con el petróleo del Prestige. La Sexta

Alberto Chicote se enfrenta en cada programa de Pesadilla en la cocina a retos más difíciles. Si hace una semana tuvo que «tragarse» un trozo de bacalao seco en un restaurante de Bilbao y antes no pudo hacer nada para evitar el cierre de El Castro de Lugo, ayer acudió al auxilio de un restaurante japonés en Ronda (Málaga), regentado por un joven cocinero chino casi sin experiencia que reconoció haber aprendido a hacer sushi viendo vídeos en Youtube.

Alberto Chicote comenzó con mal pie su visita a la ciudad andaluza, ya que cuando llegó allí llovía, «me hunde este tiempo» afirmó. Cuando entró en el Osaka se encontró con una familia de origen chino pero que llevaba viviendo más de 20 años en España. Al frente del local, Ángel, un joven cocinero sin apenas experiencia al que su familia le dio todas las facilidades para reconvertir el negocio familiar en su propio restaurante y que carecía, entre cosas, de madurez, humildad y autocrítica.

«La ignorancia de los clientes y que me tachan de ser caro», explicaba a Alberto Chicote el joven sobre los motivos por los que no funcionaba el negocio.

El cocinero del japonés consiguió que Chicote perdiese en varias ocasiones los nervios cuando intentaba que cambiase su forma de trabajar «me molesta que te descojones de mí», le espetó, mientras Ángel se excusaba diciendo «no me río de ti es que soy un tío feliz».

La entrada de Alberto Chicote en el punto neurálgico del establecimiento, la cocina, también sacó de sus casillas al chef, primero porque se encontró con el pinche fumando en el almacén y después comparó la suciedad que allí había con el petróleo del Prestige.

Tras limpiar la cocina y echar mano del padre de Ángel para intentar concienciarlo de la gravedad de la situación económica del restaurante ya que llevaba sin pagar a sus empleados (su propia familia) varios meses, consiguió que la reapertura fuese un éxito. Eso sí con reforma incluída, un cambio radical de la carta fusionando cocina japonesa y andaluza y sustituyendo el nombre de Osaka por el de To-toro.

La segunda edición de «Pesadilla en la cocina» ya busca a los nuevos protagonistas

Hace unas semanas se confirmaba que el programa de Chicote tendrá una segunda temporada y La Sexta ya busca candidatos para que el chef acuda en su ayuda para intentar solucionar sus problemas.

«Pesadilla...», un gran éxito de audiencia

La versión castiza de las populares Kitchen Nightmares del chef británico Gordon Ramsay son un valor seguro de audiencia para La Sexta.

Las andanzas de Alberto Chicote por las cocinas de restaurantes condenados al cierre fueron en su día el estreno más visto de la historia de la cadena. El cocinero, que importa el modelo que ha triunfado en todo el planeta (y que también emite La Sexta), pero transformado por su fuerte personalidad y colorista atuendo, ha congregado hasta tres millones de espectadores ante las pantallas, con porcentajes de share superiores a los dos digitos para la Pesadilla en la Cocina española.

Chicote será el protagonista de las campanadas de fin de año junto a la presentadora de El Intermedio Sandra Sabatés.

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