Coleccionista de un Celta en miniatura

Santiago Rodríguez, aficionado al fútbol de mesa, cuenta con una figura por década con la equipación del equipo


Vigo

El fútbol de mesa o subbuteo tiene dos vertientes: la competitiva y la de colección de los elementos que se utilizan para jugar. Santiago Rodríguez, aficionado desde hace casi diez años y celtista de toda la vida, practica ambas pero, ante la falta de posibilidades de competir con el Celta, centra en el equipo la segunda vertiente. Su reto más inmediato es llegar a reunir las figuras en miniatura de las equipaciones del Celta a lo largo de toda su historia. De momento ya cuenta con una por década.

«La afición me viene del año 2007, cuando estando en Valencia empecé a jugar en el equipo que había allí y me introduje de verdad», comenta. Conocía el juego desde mucho antes, cuando «en los 80, de pequeño, venía con los botes de Cola-Cao», pero entonces no sabía ni que había competiciones. Empezó a meterse más en el mundillo y a teñir de celeste su afición en la medida de lo posible. «En su día hubo equipos de subbuteo de todo el mundo, así que intenté buscar del Celta y el primero que compré fue celeste», recuerda. No le valía para competir, pero era la primera pieza de una colección de valor sentimental incalculable y que en lo económico también le cuesta lo suyo.

Las páginas de coleccionistas han sido el vivero donde ha ido encontrando nuevos elementos para nutrir su tesoro. «Las he ido consiguiendo poco a poco a través de ellas. Luego empecé a encargar equipos personalizados, porque hay gente a la que le dices lo que quieres y como si es el equipo de tu barrio, que te lo hacen prácticamente todo». A medida que fue conociendo mejor este mundo fue contactando por Facebook con más gente relacionada y así surgieron nuevas posibilidades. «Me enteré de que había quien se dedicaba a hacer cuadros con las equipaciones de toda la historia de los equipos y me apetecía tener la del Celta. Por ahora es lo último que encargué», dice.

En ese cuadro es donde cuenta con un mínimo de una réplica de una equipación del Celta por cada década, aunque es de las más recientes de las que acumula un mayor número. «A nivel económico hay cosas más baratas que otras. Por encargo siempre te sale menos económico. Hay equipos que te pueden valer por cien euros, otros 30 o 40, depende de a quién lo encargues y cómo, como pasa con todo». En cualquier caso, se va dosificando para que el gasto no se le vaya de las manos. «Mis allegados lo ven bien, es un vicio o afición como otro cualquiera. De hecho, algunas piezas son regalos, como el cuadro de equipajes históricas, que es un regalo de mi mujer por mi cumpleaños».

Además, ya está probando a pintar sus propias figuras de subbuteo. Ahora está inmerso en la confección de unas cuantas correspondientes a aficionados celestes de subbuteo. «Es un mundo de coleccionismo y ya hay incluso gradas, estadios, policías, entrenadores, recogepelotas... De todo y con todo tipo de complementos. Estoy a la espera de figuras para poder pintarlas». Aunque el proceso es de todo menos fácil. «Hay quien las hace con calcas, por ordenador, con papel pegatina que adhieren a la figura. Y quedan perfectas».

Tiene quince equipos completos de diferentes épocas y no conoce a ningún otro coleccionista que centre su actividad en el equipo vigués. «Habrá gente que tenga alguno, claro. Por ejemplo un equipo de los 80 me lo vendió un portugués que lo tenía y en una colección de equipos de leyenda que salió en Italia en el 2001 salía el Celta y lo conseguí por Ebay». En general, no se persigue que las figuras representen a jugadores reales, aunque también existe esa opción. «Tengo la de la temporada 2013/2014, que ves el pelo largo de Larrivey, la barba de Nolito... Esa la llevé a A Madroa y me la firmaron los jugadores en Navidades. Pero justo ahí llegó Bongonda en ese mercado de invierno y te quedas un poco colgado». Aun así, en casos como el de este nuevo Eurocelta sí le «haría ilusión tener a Aspas, a Guidetti... Quizá a final de temporada».

Para Santiago, el hecho de coleccionar equipos relacionados con el Celta supone «unir» sus «dos pasiones deportivas». «Sería algo ya increíble, que el Celta creara una sección de Subbuteo para competir». Mientras espera poder cumplir ese sueño, sigue agrandando el que ya está a su alcance.

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