Sección Lamparón, celtistas «de corazón» con el humor por bandera

La peña viguesa, fundada en 2013, surge de una vieja aspiración de dos amigos aficionados de toda la vida

Sección Lamparón ronda actualmente los 60 miembros
Sección Lamparón ronda actualmente los 60 miembros

Vigo / La Voz

Cuando a Pablo Blanco se le pregunta qué diría que define o diferencia a la peña en la que ejerce como vicepresidente, él responde que la suya es una más, fiel y apasionada por los colores y el escudo del Celta como se les presupone a todas. Pero para encontrar un claro signo diferenciador no hace falta ir más allá de su nombre: Sección Lamparón. «Viene de cuando en alguna ocasión te cae la bebida y te queda la mancha en la camisa. Un día que pasó dijimos que cuando formáramos la peña se tenía que llamar así. Siempre nos referíamos así a ella». Y ya no hubo más que hablar.

El humor es, con el celtismo, su principal seña de identidad
El humor es, con el celtismo, su principal seña de identidad

Este colectivo celtista vigués era una vieja aspiración de Pablo y otro amigo, el que hoy es el presidente. Celtistas y socios de toda la vida, nunca habían pertenecido a ninguna peña y tenían curiosidad. «La idea siempre había estado ahí, ya en los años de Segunda, y pensando sobre todo en el tema de viajar. Fuimos liando a más gente poco a poco tirando de amigos y nos pusimos a ello», recuerda. Todo aquello fue en el año 2013 y actualmente cuentan con unos 60 socios, el grueso de ellos habituales de Marcador. 

«La mayoría somos socios y vamos juntos a los partidos. Luego también hay quien por circunstancias no puede ser abonados y los de fuera de Vigo, ya que tenemos gente de Las Palmas o Madrid, por ejemplo». Su media de edad está entre los 30 y los 40 años y, aparte del feudo vigués, su otro lugar de reunión es la cafetería Rimini, en Eugenio Kraft, donde viven tanto las previas como los partidos a domicilio. «Somos mucho de quedarnos comentando los partidos después de que terminan, es una de las costumbres que tenemos», señala. 

Han estado representados en multitud de viajes a lo largo de sus casi tres años de vida
Han estado representados en multitud de viajes a lo largo de sus casi tres años de vida

También les gusta juntarse para comidas, siempre con el fútbol como tema de conversación central. Y no hacen ascos a los viajes, que al fin y al cabo fueron uno de los motivos que les impulsaron a constituirse. «Por ahora no organizamos desplazamientos de fletar nosotros un autobús como hacen otras peñas, pero sí que solemos viajar con algunas de ellas, por ejemplo con Lío en Río», comenta. Todos los colectivos celtistas les acogieron muy bien, señala, y se encuentran totalmente integrados en la familia de peñistas célticos. «Coindidimos mucho con Lío, con Siareiros, con Blau Cel... Y hace poco tuvimos oportunidad de hacer intercambio de bufandas con Merlegos».

Asegura Blanco que las expectativas que tenían cuando ansiaban crear un colectivo celtista se han cumplido con creces. «Cada vez nos juntamos más y vivimos los partidos a tope, con ese sentimiento que la mayoría tenemos de toda la vida. Sufrimos el ascenso, la permanencia del Espanyol... Somos celtistas de corazón. Y ahora son momentos para disfrutarlos», comenta. Y siempre que se puede, con una sonrisa. «Con el fútbol a veces toca sufrir y estar triste, pero siempre con el humor por delante para que las decepciones se pasen lo antes posible».

Nunca faltan a Balaídos, la mayoría de ellos ubicados en la grada de Marcador
Nunca faltan a Balaídos, la mayoría de ellos ubicados en la grada de Marcador

Su objetivo a medio plazo es seguir creciendo y que más adeptos se sumen poco a poco a su filosofía de celtismo. Con bebida en mano y si renunciar a los lamparones como los que forman el escudo del Celta en el logo de su peña. Otra manera de vivir el celtismo.

Aparte de bufandas, cuentan incluso con llaveros con su logo
Aparte de bufandas, cuentan incluso con llaveros con su logo
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