Doblas: «Lo mío con el Celta fue amor a primera vista»

El exjugador repasa su trayectoria en el equipo, los  duros momentos vividos a raíz de su prematura retirada y su papel actual de presidente de la Agrupación de Veteranos del club

$tituloImg.Disputó 127 partidos en los que anotó 31 goles
Disputó 127 partidos en los que anotó 31 goles

Vigo 15/12/2015 10:22 h

Habla el exfutbolista céltico Paco Doblas (Córdoba, 1948, aunque se dice «no gallego, pero sí vigués») de un amor a primera vista por su ciudad de adopción y por el Celta que perdura hasta el día de hoy. Un idilio que nunca estuvo en riesgo, pero que tuvo fases duras cuando una lesión le retiró prematuramente y le hizo sentir en sus propias carnes lo que es que pasen «de adorarte a ni saludarte» sin que tengas tiempo de darte cuenta. Estuvo años sin ir al fútbol -«nunca dejé de estar de corazón»- y la Agrupación de Veteranos que preside le volvió a acercar físicamente al equipo de su vida. Con ese colectivo trabaja para intentar que otros futbolistas no pasen el calvario que él vivió, o que lo sobrelleven de la mejor manera posible.

-Con 19 años llegaba a Vigo procedente del Langreo. ¿Por qué el Celta?

-Había hablado con los presidentes del que entonces era mi equipo y también con los de Gijón, Oviedo y Celta. Al final me decidí por Vigo quizás por aquello que se dice tanto de que uno muchas veces no es profeta en su tierra y me pareció oportuno venir. Además, el Cetla estaba en Primera y supongo que eso también influyó, claro.

«Lo a gusto que me sentía en Vigo ayudó a achicar cualquier problema que surgiera»

-¿Cómo fue aquella llegada?

-Muy ilusionante. Era un crío y fue un cambio brusco al venir de Tercera, sobre todo a nivel físico, pasar a entrenar todos los días era otra cosa. Noté muchos cambios y tuve bastantes lesiones. Pero me fui adaptando y fenomenal. Recuerdo con mucho cariño mi llegada a Vigo y el Celta porque fue como un amor a primera vista. Nos enamoramos el uno del otro enseguida.

-Y llegó para quedarse.

-Sí, esa era mi ilusión. En el fútbol si triunfas, te quedas, y yo fiché por el Celta con la ilusión de triunfar, aunque luego nunca sabes. Ese amor a primera vista que decía me ayudó a sobrellevar todos los pequeños problemas personales o en el fútbol, a achicarlos, porque me sentía a gusto en Vigo. Siempre digo que no soy gallego porque no nací en Galicia, sino que nací en Córdoba y me crié en Asturias, pero sí que soy de Vigo.

$tituloImg.Doblas fue céltico entre 1969 y 1978
Doblas fue céltico entre 1969 y 1978

-Hay unos cuantos partidos con usted como protagonista muy recordados. ¿Cuáles son los que le marcaron a usted en primera persona?

-Es inevitable acordarme de aquel 4-0 al Sevilla en el que marqué los cuatro goles, o el 2-0 con los dos que le hice a Iríbar. Tambén recuerdo ganar más de una vez al Madrid en Balaídos o al Barcelona en épocas gloriosas. Incluso el año que llegó Cruyff y quedaron campeones recuerdo partidos muy buenos, dos o tres temporadas increíbles. Tengo en mente a los compañeros de entonces: Manolo, Costas, Villar... Gente de la cantera y muy joven, un equipito muy majo. Con él nos clasificamos también para la UEFA.

-Pero usted tuvo la mala fortuna de perderse esa eliminatoria. ¿Cómo lo vivió?

-Parte de aquellos primeros años, como decía, me costó adaptarme y sufrí muchas lesiones, una de ellas me  impidió jugar contra el Aberdeen. Lo viví mal, pero no había más remedio que aguantarse. Fue una pena porque merecimos más: llovía mucho y fue un partido raro, con goles muy extraños por el agua y por todo, pero jugamos bien y no merecimos perder. Mi ilusión entonces era pasar la eliminatoria y poder jugar la siguiente, pero no pudo ser.

«Lo peor de mi carrera fueron las lesiones, sobre todo la que me obligó a retirarme. Fueron años horrorosos»

-¿Fue aquella eliminación uno de sus momentos más amargos en el Celta?

-Lo realmente amargo fueron las lesiones, sobre todo la gorda que me obligó a retirarme del fútbol con 28 años. Me sometí a una serie de operaciones y creo que pagué un poco la inexperiencia en la medicina deportiva que había entonces. Empecé la lesión con 25 o 26 y esos años hasta que me retiré para mí fueron horrorosos, también por ver cómo de pasarte la mano todo el mundo por la espalda esas mismas personas te ven inservible y ya ni te saludan.

-Suena duro, tal y como lo cuenta.

-Se sufre una transformación grande y lo digo sobre todo en la parte interna de los clubes. Formas parte de una especie de espectáculo en el que todo el mundo te conoce, te anima y te aplaude. Pero de repente tus propios jefes que te adoraban de golpe y porrazo te dan completamente de lado. Es duro y es muy triste.

$tituloImg.Llegó a Vigo «siendo un crío», recuerda
Llegó a Vigo «siendo un crío», recuerda
$tituloImg.Doblas se siente «vigués aunque no sea gallego»
Doblas se siente «vigués aunque no sea gallego»

-Preside la Agrupación de Veteranos. ¿Se siguen dando estas situaciones?

-Ha pasado mucho y sigue pasando. Ante todo en la vida están las personas, tengan las cualidades que tengan. Al hilo de esto, muchas veces la gente no entiende que un jugador pida más dinero por renovar, dicen que es un salvaje. Es verdad que se manejan cifras increíbles, pero si lo analizas piensas que si mañana se rompe una pierna nadie le hará caso. Es como una especie de compensación: «Voy a hacerlo antes de que me pase eso». Los futbolistas ganan salvajadas de dinero, pero los hay que no han pedido esas cantidades, se han lesionado y se han quedado tirados.

«Era muy duro dejar el fútbol e intentar dedicarse a otra cosa. En la Agrupación tratamos de que no suceda eso»

 -A ese perfil de jugadores presta especial atención la Agrupación de Veteranos, ¿no es así?

-Sí, su sentido principal es ayudar a excélticos y este invierno hemos tenido que echar una mano a dos que lo están pasando mal. Es posible que las nuevas hornadas no lo vayan a necesitar tanto, o sí, porque nunca se sabe. Ahora la gente está más preparada, nuestras experiencias también han servido de ejemplo, pero sigue habiendo alguno al que hay que tirarle de las orejas. Antes había era muy complicado dejar el fútbol e intentar dedicarse a otra cosa profesionalmente. Nuestra labor es que deje de suceder eso.

 -¿La asociación nació ya con esa vocación?

-Sí. Teníamos un par de cenas al año de compañeros de los 70 en las que se hablaba de todo y siempre salía el tema de qué sería de tal compañero o del otro. Empezaron a surgir las asociaciones de Barcelona y Madrid y al cabo de unos años dijimos que por qué no hacer una para ayudar a nuestros compañeros. Me eligieron presidente y ahí estamos desde hace más de veinte años.

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-¿Cree que se conoce suficientemente el papel que asumen?

-Creo que ahora sí, de sobra. Es verdad que nuestra mayor competencia para espónsores y demás son el propio Celta y la Fundación, que también necesitan para ayudar a los jugadores de la cantera pensando en el futuro del club. No es lo mismo ayudar a los juveniles que a un señor mayor que está jubilado. Se pude pensar: «¿Cómo vamos a ayudar a alguien que ganó tanta pasta?». Pero volvemos a lo de antes, la primera cuestión es que no es verdad que la haya ganado y que luego hay muchas otras circunstancias.

-¿Qué balance hace de estos años al frente?

-Muy bueno, hemos hecho muchas actividades, hemos tenido el equipo indoor, que ha sido una inyección importante, y con todo esto hemos ayudado a muchos compañeros. Nos sentimos juntos los de antaño y los nuevos y funcionamos como un orfanato para aquellos que se van quedando sin el fútbol y dices: «Coño, dónde voy a ver ahora a mis compañeros». Recurres a la Agrupación para estar con tu gente y con la que viene nueva y también te apetece compartir cosas.

-¿Hay representación de todas las épocas desde ustedes hasta hoy?

-De la mayoría en los 150 que somos. Hemos tenido gente en la directiva como Paco, Rodolfo, Maté, Villanueva... Y desde el principio estamos Rodilla, Waldo, Sánchez.. Hubo una época en la que se rompió un poco, cuando con Horacio había tantos internacionales, la mayoría no se quedaron aquí. Únicamente Gudelj, que está en la directiva, y alguno más como Bajcetic o Ratkovic. Hay una laguna de cinco o seis años en la etapa de Karpin y Mostovoi, pero de los posteriores se han vuelto a ir uniendo.

-¿Algún representante de los últimos años?

-Asociados muchos, pero en la directiva sí que no. El último asociado es Borja Oubiña, que para mí es un gran candidato a estar al frente en el futuro. Lo que queremos es seguir cogiendo gente joven y con tirón para que la asociación no muera.

-¿Y qué proyectos tienen?

-Seguir como hasta ahora y también tenemos en mente alguna historia con el Celta, una serie de compromisos mutuos que se irán cumpliendo seguro. Actualmente tenemos una gran relación con el Celta, cosa que al principio no fue así pero que tenía que venir de cajón, porque defendemos los mismos intereses de diferente forma.

$tituloImg.En el año 2001, comentando un partido del Celta en Radio Voz
En el año 2001, comentando un partido del Celta en Radio Voz

«Los partidos del Celta a día de hoy los vivo loco, ¡loquiño!»

-A día de hoy, ¿cómo vive Doblas un partido del Celta?

-Loco, loco, ¡loquiño! Me tiene loco porque la afición desde que llegué siempre la he tenido. Después de retirarme estuve años sin ir al fútbol porque había quedado desencantado con todo lo que me pasó, pero la agrupación consiguió que me volviera a acercar físicamente, porque de corazón siempre había estado.  A quienes hemos jugado y nos gusta el fútbol bien hecho nos congratula este Celta, que nuestro equipo juegue así. Es de esas épocas en que tienes que ser aficionado aunque no quieras con lo que se disfruta, después de otras en las que hemos padecido mucho. Yo creo que ha habido tres etapas gloriosas: la nuestra, la de los rusos y la de ahora, que es un gustazo verles jugar.

-En las dos anteriores hubo Celta europeo. ¿Lo habrá en esta tercera?

-Creo que de las tres la mejor época fue la de tantísimos internacionales en el mismo equipo y que esa capacidad en una plantilla no se volverá a repetir. Pero la actual está siendo muy buena y por qué no. Ya el año pasado fue de mucha satisfacción y esta temporada más alegrías aún, vas y te entretienes incluso perdiendo 1-5 con el Valencia, con la sensación de que en el medio del partido se podía haber llegado a un resultado muy diferente.

 -¿Sigue siendo para el celtismo Doblas, el exjugador del Celta?

-Para los mayorcitos y para sus hijos, sí. Pero ahora creo que ya me conocen más como una persona que se ha centrado mucho en la sociedad de Vigo  que estoy ligado no solo por el fútbol, también por la política y otros ámbitos. Aquel amor a primera vista fue madurando con la ciudad de Vigo. Yo me siento a gusto con ella y creo que ella también conmigo.

$tituloImg.En su casa de Nigrán, a principios de este año
En su casa de Nigrán, a principios de este año

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