De madrugar, a volver sin prisas

El Celta inicia el lunes la pretemporada, que ayer ya arrancó para varios clubes

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vigo / la voz

De ser de los más madrugadores, a tomarse con un poco más de calma la vuelta al trabajo. Ese ha sido el primer cambio que el Celta ha experimentado con la renovación de su cuerpo técnico. Mientras que Eduardo Berizzo era partidario de pretemporadas largas, Juan Carlos Unzué considera suficiente seis semanas de trabajo para conocer a sus nuevos futbolistas y ponese a punto. De ahí que ayer, mientras los clubes más madrugadores se ponían en marcha, los jugadores celestes seguían disfrutando de días de asueto.

El Sevilla de Berizzo, que mira de reojo a la Champions, el Athletic Club, que volverá a pasearse por Europa de la mano de Ziganda, y el Valencia, que estrena entrenador en la figura de Marcelino García Toral, arrancaron ayer la preparación para el nuevo curso. Los tres clubes son los que dan el pistoletazo de salida a una fase de trabajo intenso a la que se irán sumando el resto de equipos. El Deportivo y el Málaga se pondrán en marcha el miércoles, el Atlético de Madrid, el Levante y el Betis lo harán el jueves, y la Real Sociedad, aun compitiendo en Europa, regresa al trabajo el viernes. En el caso del Villarreal, los levantinos realizarán las pruebas médicas entre el jueves y el sábado y el lunes se pondrán con el trabajo físico.

El día 10 es cuando el grueso de los equipos de Primera iniciarán la pretemporada. Es la fecha elegida por Juan Carlos Unzué para que su Celta eche a rodar, lo mismo que el Real Madrid, el Espanyol, el Alavés, el Las Palmas y el Leganés. El Barcelona, que disputó la final de la Copa del Rey, ha dejado para el miércoles 12 su vuelta al cole, lo mismo que el Éibar, mientras que la última escala de incorporados al trabajo corresponde a los últimos en ascender. El Girona y el Getafe esperarán hasta el 17 de junio para que sus futbolistas puedan tener más días de descanso. 

Cambio en la rutina

Las seis semanas de preparación que tendrá el nuevo Celta suponen menos días de trabajo respecto a la etapa de Berizzo al frente del vestuario, independientemente de la cantidad de competiciones que afronte el club. En la temporada de su llegada, en el verano del 2014, el ahora entrenador del Sevilla había fijado el 3 de julio como fecha de arranque. Quería conocer a fondo a sus jugadores y ponerlos a punto para arrancar la Liga fuertes, y así lo hizo. El conjunto céltico llegó al primer partido derrochando intensidad y arrollando a sus rivales.

El verano siguiente, a pesar de que el Toto y su cuerpo técnico ya conocían a casi todos los integrantes de la plantilla, no cambió la dinámica y el Celta se puso en marcha el 6 de julio, con siete semanas por delante, el tiempo de preparación del que dispuso también el equipo el pasado verano, cuando la ilusionante Europa League se cruzó en el camino de los vigueses. En ese momento el argumento de Berizzo para apostar por una precampaña larga fue que necesitaban margen suficiente para poner a punto a una plantilla que afrontaría tres competiciones, y que por aquel entonces no podía ni soñar con alcanzar una semifinal, tal y como consiguió.

Ahora, con Unzué al mando, los célticos reducen en una semana la fase de preparación y comenzarán a trabajar al mismo tiempo que la mayor parte de los equipos de Primera. Una decisión que responde también al giro que el entrenador quiere dar al equipo. Frente al fútbol físico e intenso que promulgaba Berizzo, Unzué quiere más toque de balón y más centrocampismo. Nuevos matices que confirman el cambio de época.

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