El peluquero Lluís Llongueras está feliz tras haber llegado a un acuerdo de separación patrimonial y «firmar la paz legal» con su primera esposa, Lolita Poveda, y sus hijos Esther y Adán, según explicó ayer.
Después de que su hija Esther, administradora de las empresas familiares, le despidiera mediante un burofax en octubre de 2010, la familia ha firmado un acuerdo que da estabilidad a los más de 500 trabajadores de los 120 salones que tienen repartidos dentro y fuera de España. El acuerdo «incluye la venta de las participaciones cruzadas que manteníamos en diversas sociedades», detalló el estilista.