Un empleado del hotel en el que se alojó Rafael Nadal mientras disputó Roland Garros fue detenido por la policía francesa por robar el reloj del tenista español el pasado lunes. Los agentes lo descubrieron porque el trabajador, de 38 años, accedió a la habitación con su propia llave magnética, por lo que la entrada quedó registrada. El autor del hurto confesó enseguida y el cronómetro de Nadal apareció escondido junto a una vía del tren al sur de París, según recogía ayer la edición digital de Le Parisien.