Podemos apremia a sus parlamentarios gallegos a que cedan ya parte de su sueldo

La mayoría de los diputados cobran el salario íntegro al no ponerse de acuerdo en las donaciones

.Pablo Iglesias, entre los diputados  Luca Chao y Luís Villares, en un mitin de En Marea celebrado en A Coruña
Pablo Iglesias, entre los diputados Luca Chao y Luís Villares, en un mitin de En Marea celebrado en A Coruña

santiago / la voz 21/03/2017 08:56 h

En el comunicado que hizo público el sábado Juan Merlo -en el que el secretario de organización de Podemos Galicia restaba validez a la reunión del consello cidadán autonómico en el que 18 miembros decidieron cambios en las secretarías sin contar con Carmen Santos-, la dirección gallega aprovechaba la ocasión para recordar a los parlamentarios de O Hórreo que se les estaba acabando el plazo para hacer efectivas las donaciones que, atendiendo a la carta financiera de Podemos, deberían hacer al partido. «Este martes, día 21 de marzo -indica el comunicado-, remata o prazo para que os deputados autonómicos galegos membros de Podemos que aínda non o fixeron cumpran con esta obriga». Es decir, que si hoy no ingresan lo que exceda de tres salarios mínimos interprofesionales -en torno a los 2.000 euros- que como máximo se puede llevar a casa un cargo público de Podemos, podrán ser amonestados. La dirección no quiso referirse ayer a esta cuestión en tanto es una asunto interno del partido, pero lo cierto es que otras fuentes autorizadas de Podemos subrayaron que no cumplir con la carta financiera y el código ético puede llevar a la expulsión.

Discrepancias

En esa situación se encuentran cuatro parlamentarios gallegos adscritos a Podemos: Luca Chao, Paula Quinteiro, Marcos Cal y Pancho Casal, aunque solo los dos últimos admitieron abiertamente que no donaban parte de su sueldo al partido. No se niegan a hacerlo, sino que hay discrepancias sobre la cantidad que deben abonar, además de que no todos comparten que deban contribuir económicamente con Podemos y también con En Marea teniendo en cuenta que consiguieron su acta por la segunda formación. «Eu teño unha conta aparte na que ingreso os cartos á espera do que se decida», dijo ayer Casal.

Y pese a que la décima legislatura del Parlamento de Galicia arrancó hace casi seis meses, sus 14 diputados, incluidos los de Podemos, tampoco donan a En Marea. Aunque se habían establecido unos porcentajes, como el partido sigue sin dirección de momento no se aprobaron las donaciones.

Consello paralelo

Por otra parte, a los 18 miembros que el pasado sábado asistieron a una reunión del consello cidadán autonómico no les gusta que se les llame críticos, porque, como dice Pancho Casal, «formamos parte da dirección e somos leais á secretaría xeral». Aseguran que la convocatoria se hizo porque hay un plazo para adaptar los acuerdos de Vistalegre II a los estatutos gallegos y entendieron que era necesario hacerlo ya, y eso pese a que Carmen Santos ya había fijado la reunión para este sábado. Como eran mayoría -18 de 35 miembros-, tomaron decisiones «para mellorar a organización, é un debate organizativo, nada máis, non hai ningunha trama, só que non queríamos agardar á última semana».

Las dos corrientes discrepan sobre la legalidad de ese acuerdo. En Vistalegre II se aprobó que cualquier miembro del consejo ciudadano pueda convocarlo, pero los estatutos gallegos todavía dicen que es la secretaria xeral la que convoca. El sector afín a Santos se queda con los estatutos propios para invalidar esos acuerdos, mientras que la otra parte hace suyos los de Vistalegre para darles validez. Es de suponer que quienes convocaron la reunión también rechazan el adjetivo «críticos» para que no se los confunda con otra facción de Podemos que no quiere saber nada de En Marea y pide abiertamente la dimisión de Carmen Santos.

Desde Madrid se observa el conflicto gallego sin injerencias pero con disgusto: «Muy contento tiene que estar Feijoo», decían ayer destacados miembros estatales de la formación morada.

Xeira aparta a los autores de la pelea de Anova y los manda a talleres de formación para su «despatriarcalización»

La organización juvenil Xeira, a la que pertenecen los jóvenes que participaron en la pelea del sábado en la asamblea de Anova, ha decidido apartar temporalmente de militancia a sus autores, a la vez que pide disculpas «polo dano que afiliados nosos puideran ter ocasionado ao movemento popular».

La entidad lamenta que estos hechos hayan podido enturbiar «o bo funcionamento e a cordialidade xeral» de la asamblea de Anova. Y como entiende que este tipo de conductas son incompatibles «coa militancia revolucionaria», no solo aparta temporalmente a sus autores, sino que mientras no militen serán emplazados «a acudir de forma periódica a talleres de formación implantados por compañeiras sobre despatriarcalización das prácticas socio-políticas, aprendizaxe de coidados e compañeirismo», dicen en un comunicado.

Se da la circunstancia de que los autores de la pelea se vieron involucrados días antes en otra reyerta en Santiago que acabó con una denuncia en comisaría y con un joven herido. Según uno de los denunciantes, se debió también a contenidos de carácter político en las redes sociales, «pero máis ben foi porque beberan de máis e non había maneira de razoar con eles», dice uno de los testigos.

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