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Una ventana abierta a la inspiración

El encuentro InspiraTICs, de la Fundación Amancio Ortega y Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, ofreció a 200 profesores propuestas de educación innovadora


redacción / la voz

¿Qué ves desde tu ventana? Esa pregunta vertebró este jueves el séptimo encuentro InspiraTICs, al que 200 profesores gallegos de todas las etapas dieron forma en el Museo Santiago Rey Fernández-Latorre convocados por la Plataforma Proyecta, el espacio educativo de la Fundación Amancio Ortega y la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre.

Esta vez la dinámica de la actividad fue ligeramente diferente a las anteriores, más ágil y participativa, ya que como dijo la diseñadora del programa, la especialista en innovación María Acaso, «no podemos convocar una jornada de innovación educativa y después sentar a los maestros a oír una charla magistral». Frente al formato tradicional, Acaso optó por la ventana como una metáfora. Primero las del aula -los profesores tenían que llevar una foto de lo que veían desde su ventana, fotos que se colocaron en el InspiraWall- y después en el propio museo, dividido en cuatro espacios con otros tantos ponentes. Los profesores estuvieron veinte minutos en cada taller y en la misma tarde pudieron recorrerlos todos. La ventana sirvió de hilo conductor: dejar que entre el aire y ver qué se hace fuera de la clase.

Los obradoiros fueron de dos tipos: vivenciales y técnicos, una combinación que los participantes agradecieron, porque unos hacían amenos a los otros, como las chucherías que ofreció Juanjo Vergara. El veterano profesor, gurú del aprendizaje basado en proyectos y accésit del premio Proyecta D+I que entregó la plataforma en el mismo acto, propuso asomarse a la ventana para llegar hasta los niños. Son los alumnos los que deben protagonizar su aprendizaje y por eso pidió primero una autoevaluación -¿aprovecho el tiempo que el alumno pasa fuera del colegio para mejorar su aprendizaje? ¿Le ofrezco contenidos que le interesen?- con nota incluida, y después, siempre en grupo, un ejercicio de reflexión: qué hay que mantener en clase y qué lanzar por la ventana («el timbre, por favor», decía una maestra).

En otro espacio del museo estaba Juan de Vicente, orientador de un instituto de Madrid y flamante ganador del Certamen Proyecta D+I (Docente Innovador). De Vicente dividía al grupo en dos y cada uno tenía que contar la historia de un profesor innovador, lo hacían lanzándose la pelota entre sí y el que la cogía debía completar la historia con una frase. Después comparaban las dos historias. ¿La diferencia? En una se hablaba de una profesora y en otra de un profesor.

Chroma e impresión 3D

Más técnico fue el taller de Rosa Liarte, docente de Historia en un IES de Cártama (Málaga), que hace que los alumnos participen gracias las tecnologías: todos usan el móvil y tabletas en clase. En InspiraTICs enseñó a sus colegas cómo grabar vídeos con Chroma, un sistema muy sencillo (se necesita una tela verde, un trípode, un micrófono y un móvil o tableta) que permite a los alumnos vivir aventuras a la vez que aprenden.

El cuarto taller tenía acento gallego. El equipo del IES de Celanova presentó su proyecto interdisciplinar, nada menos que en segundo de bachillerato, en el que participan los departamentos de Música, Dibujo y Tecnología por el que los alumnos, inspirándose en elementos decorativos del centro (un magnifico monasterio del siglo X) diseñan marcapáginas que imprimen en 3D.

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