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Un alumno presenta al mismo profesor 12 trabajos plagiados

La única consecuencia ha sido suspender las asignaturas

redacción / la voz, 15 de marzo de 2016. Actualizado a las 05:00 h. 12

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Un caso excepcional, pero que evidencia el fallo en el sistema. Así define Víctor Millet, profesor de Filoloxía de la Universidade de Santiago, la situación en la que se encuentra desde el curso pasado. Se ha topado con un alumno que copia. Sin parar. «O normal é que se o colles, suspende e a seguinte vez esfórzase por emendar» la situación. Pero en este caso, el estudiante no tiene propósito de enmienda. Porque en solo dos cursos le ha presentado una docena de trabajos plagiados.

Todo comenzó el año pasado en una asignatura de literatura alemana en la que hay que presentar tres trabajos. «Os tres eran plaxios», explica Millet. La consecuencia fue la normal: suspenso. En julio se encontró con otros tres trabajos copiado, «pero desta vez eran enteiros, de só cambiarlles o nome e presentalos». Otra vez, suspenso. «E este ano téñoo en dúas materias», explica. En octubre y en noviembre, los trabajos de este alumno eran otra vez copiados.

«O único que se pode facer é suspendelo se o pillas, porque non é fácil. Poden coller algo noutra lingua e traducilo». Saber si un trabajo es una copia de otro se convierte en una ardua tarea. «Hai que meter termos no Google e supoñer cales son as palabras no texto orixinal», explica. Le preguntó al estudiante por qué hacía lo que hacía. «Só me dixo que non volvería pasar». Pero pasa de nuevo.

La situación llegó a tal punto que Millet ha recurrido al Valedor de la comunidad universitaria, a su departamento e incluso al decanato de la facultad. «Non poden actuar» porque no existe registro alguno de los estudiantes a los que cazan copiando y no se puede saber si alguien es reincidente o no. El colegio de decanos reclamaba desde hace años alguna herramienta que les permitiese de alguna manera detectar el plagio y actuar contra él.

«Era unha reclamación de hai anos», explica la decana de Filoloxía, María Xosé López Couso. Ahora que las tres universidades negocian adquirir de forma conjunta un software para detectar trabajos plagiados, el siguiente paso es contar con una normativa que permita tener claras las consecuencias de copiar más allá de encadenar suspenso tras suspenso «se os pillas», recalca Millet, que elaboró un informe que envió a la Secretaría Xeral de la Universidade de Santiago para solicitarles que actúen ante un caso que define como «excepcional». De eso hace dos meses y todavía no ha obtenido respuesta. «O réxime de sancións é de 1954 e non actúan», lamenta el profesor, que también cree que el problema es que no se ha dado un castigo ejemplar para sentar precedentes y que los estudiantes sepan que copiar trae consecuencias. Y graves. «Non hai risco, porque se os pillan só suspenden e de cada materia hai catro convocatorias con dúas oportunidades. Oito oportunidades para aprobar». Y alerta de que también es una pérdida de prestigio para la universidad. «Se algún día se descubrise un doutor cunha tese plaxiada, sería un desprestixio para a USC».

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