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Detenido un guardia civil tras regalarle un empresario un reloj de 2.900 euros

El suboficial es investigado por cohecho activo, y no se descartan otros delitos

Pontevedra / La Voz, 05 de marzo de 2016. Actualizado a las 05:00 h. 17

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Era uno de los agentes en alza en el seno de la Guardia Civil de Pontevedra hasta que el pasado febrero sus propios compañeros tuvieron que detenerlo en el marco de una investigación por un supuesto delito de cohecho. Las pruebas recabadas en el ámbito de estas pesquisas apuntan en la dirección de que, en vísperas de la Navidad, recibió un costoso regalo por parte de un empresario pontevedrés del sector del transporte de combustible por carretera: un reloj de pulsera valorado en unos 2.900 euros.

Natural de Bilbao, como sargento de la Guardia Civil estuvo destinado al frente de la patrulla fiscal del puesto de Tui. En esta plaza cosechó importantes éxitos, si bien posteriormente las actuaciones, al parecer, por la propia dinámica de esta zona fronteriza, comenzaron a decaer.

Las fuentes consultadas reconocieron ayer que sus superiores pensaron entonces que estaba siendo desaprovechado, por lo que decidieron darle mayores competencias a nivel provincial.

En un momento indeterminado de la carrera profesional de A.M.R. se cruzó el empresario pontevedrés V.E.T. Este último, como gerente de Gasóleos Xeve S.L., ya fue arrestado en noviembre del 2003 en el marco de una presunta trama en el fraude en la venta de gasoil bonificado (agrícola o de calefacción) que, según la Guardia Civil y el SVA, era adulterado para comercializarlo como de automoción.

Estas fuentes precisaron que, en esta ocasión, V.E.T. actuó presumiblemente como responsable de otras empresas implicadas en la investigación de hace ahora trece años, Transportes Líquidos Tilfer S.L. Esta compañía tiene su sede en Barro y tiene una flota de camiones especializada en el «transporte de mercancías peligrosas a estaciones de servicios y gasocentros», según recoge la web de la firma.

Lo cierto es que al cabo de un tiempo algo en la conducta del sargento levantó las sospechas en la Guardia Civil. Se inició una investigación, supervisada por el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Tui, que autorizó algunas de las actuaciones que llevaron a cabo los agentes.

Antes de Navidad

De ese modo pudieron determinar que el 16 de diciembre del 2015, el sargento recibió y aceptó, supuestamente, el reloj. También pudieron concretar cómo, con posterioridad a ese encuentro, el sargento se desplazó a la joyería donde el empresario pontevedrés lo había comprado. Para sorpresa de los guardias que lo vigilaban, devolvió el reloj al joyero pero, acto seguido, se guardó en el bolsillo los cerca de tres mil euros que había costado.

La detención se demoró un par de meses, tiempo en el que siguieron las indagaciones, que ahora se centran en tratar de determinar si lo de diciembre fue un caso aislado o si, como temen algunos en el instituto armado, hubo otros hechos similares. El sargento ha quedado en libertad, si bien se le considera investigado -antes imputado- por un supuesto cohecho activo.

En caso de confirmarse este extremo, el sargento podría tener que hacer frente a peticiones de pena de prisión, pero también de inhabilitación profesional o de suspensión de empleo. Juristas consultados precisaron, asimismo, que el empresario puede ser acusado en este mismo procedimiento, «a fin de cuentas el Código Penal también castiga al particular que ofrezca o entregue una dádiva a un funcionario para obtener un beneficio».

El sargento devolvió el reloj en la joyería pero se quedó con el dinero que pagó por él el empresario

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