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La Fiscalía no quiere extraditar a EE.UU. a uno de los lucenses reclamados por falsificar cuadros

El abogado que representa a los hermanos Bergantiños cree que han de ser juzgados en España

10 de febrero de 2016. Actualizado a las 00:47 h. 10

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Jesús Ángel Bergantiños, durante la vista de extradicción celebrada esta mañana

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Mientras en Nueva York se celebra un juicio relacionado con una gran trama de falsificación de obras de arte, la Fiscalía española rechaza extraditar a Estados Unidos a uno de los personajes que la Justicia americana vincula con esa operación que trae por la calle de la amargura a muchos coleccionistas. Se trata de Jesús Ángel Bergantiños Díaz, natural y con residencia ocasional en Parga, en el municipio lucense de Guitiriz. Le atribuyen ser, junto a su hermano José Carlos, uno de los artífices de las casi perfectas falsificaciones de obras de conocidos artistas que hacía un chino en unos bajos de Queens.

En la sección cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional tuvo lugar ayer una corta vista pública en la que Sánchez Goñi, abogado lucense de los hermanos Bergantiños, pidió para Jesús Ángel que se rechazase la extradición y que, de existir cualquier tipo de delito fuese juzgado en España porque su cliente tiene la nacionalidad de este país. Y el fiscal Juan Antonio García apoya esa teoría. También se opone a que se lleve a cabo ninguna entrega del de Parga a la justicia americana.

Y como también está pendiente si se decide la extradición de José Carlos Bergantiños, supuestamente más vinculado a la trama que su hermano, resulta que estas dos personas claves en todo el proceso no están pudiendo intervenir en uno de los principales juicios abiertos por la estafa en Nueva York. Se refiere a la reclamación de un afamado empresario que compró un cuadro falso y que ahora exige indemnización a la galería que se lo vendió y a la directora de esta. Si está previsto que intervenga, en cambio, la mexicana Glafira Rosales, que fuera pareja de José Carlos y que supuestamente era quien colaba las obras falsas a prestigiosas galerías americanas.

El letrado de los Bergantiños dijo ayer en la Audiencia Nacional que Jesús Ángel tiene nacionalidad española, arraigo en el país y que no va a fugarse en caso de que tenga que ser juzgado en España.

La Audiencia Nacional tiene pendiente de celebrar la vista de extradición de José Carlos Bergantiños. El Tribunal Supremo consideró que había que paralizar los trámites de extradición, pero las autoridades estadounidenses insisten en querer juzgar a los Bergantiños porque consideran que están detrás de la venta de unos 80 cuadros falsificados por un valor superior a los 30 millones de euros. Dicen expertos de arte de Nueva York que jamás se vio en esa ciudad una estafa semejante. Pero ni los Bergantiños ni el chino están al alcance de los americanos.

Detenido en el 2014

Jesús Ángel Bargantiños, natural de Guitiriz (Lugo) de nacionalidad española, fue detenido junto a su hermano José Carlos en abril del 2014 por presuntamente falsificar obras de arte que encargaban a pintores en Nueva York y a las que luego daban apariencia de antigüedad usando un secador de pelo.

Las autoridades estadounidenses los reclamaban a ambos por la supuesta comisión de estos delitos a través de la venta de más de 60 cuadros falsificados a dos galerías de arte de Nueva York por valor de más de 30 millones de dólares entre principios de la década de los 90 y junio del 2009.

Para ocultar la procedencia del dinero y evitar el pago de impuestos, los dos hermanos, según la reclamación, habrían exigido a las galerías de arte con las que trabajaban que pagasen los cuadros mediante transferencias bancarias a cuentas abiertas en España.

Tras ser detenidos ambos en Sevilla y Madrid, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu los dejó en libertad tras tomarles declaración y negarse los dos a ser extraditados.

No obstante, el magistrado les retiró el pasaporte y les prohibió salir de España hasta que se celebrase la vista de extradición.

La pareja de uno de los dos hermanos es una marchante mexicana, Glafira Rosales, que fue juzgada en el 2013 en un tribunal de Nueva York acusada de siete cargos de fraude, delito fiscal y blanqueo de dinero por haber vendido más de medio centenar de pinturas falsas que atribuía a algunos de los mayores maestros del expresionismo abstracto del siglo XX. 

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