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El tren de ida y vuelta Santiago-Madrid podría ampliarse a Vigo y A Coruña

El ferrocarril será en dos semanas más ventajoso que el coche en viajes a Madrid

Redacción / La Voz, 20 de enero de 2016. Actualizado a las 00:37 h. 25

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La mejora progresiva de las conexiones ferroviarias gallegas ha propiciado un experimento comercial por parte de Renfe que hasta hace poco era inviable: un tren para competir con el avión, no de momento en tiempo, pero sí en el concepto de servicio. Una conexión que permite la ida y la vuelta en el mismo día, algo inédito hasta ahora, a un precio promocional de 25 euros por viaje, pero con vocación de mantenerse como un servicio low cost. Renfe realizó sus estudios de mercado y detectó un nicho de negocio en un perfil de viajero que, por razones profesionales, necesita un margen de tiempo -en este caso ocho horas- para llevar a cabo gestiones en la capital y volver a Galicia en el mismo día. El recorte de media hora en los viajes a Madrid por la utilización del tramo de alta velocidad de 98 kilómetros entre Olmedo (Valladolid) y Zamora fue decisivo para implantar esta novedosa propuesta. Según ha podido saber La Voz, la intención es ver cómo funciona esta nueva conexión para extenderla después al resto de las ciudades del eje atlántico

Antes esta opción solo era posible contratando una plaza en un tren hotel que desde Santiago -la ciudad elegida para esta nueva frecuencia- tarda nueve horas y media en llegar a Madrid, con una hora de llegada, las ocho de la mañana, que permitía tener toda la mañana hábil, para después volver en un Alvia a partir de las tres de la tarde. El nuevo servicio sale a una hora un tanto intempestiva -las cinco y cuarto de la madrugada-, pero no muy diferente a los surcos que utilizan algunas compañías aéreas de bajo coste. La llegada es a las 10.23 horas, con la ventaja de que el tren deja al viajero en pleno centro de Madrid, en la estación de Chamartín. La vuelta es a las 18.50 horas y llega a Santiago a las doce de la noche. Cinco horas y ocho minutos de viaje y 50 euros de coste del billete.

El precio promocional de este servicio, que como el resto de las nuevas frecuencias empezará el 1 de febrero, parece que no subirá demasiado cuando termine la campaña el 17 de marzo. La idea es tener una opción de bajo coste «que responda a las expectativas y al comportamiento de la demanda de primera y última hora», aseguran en Renfe. Hay que recordar que ahora es posible lograr billetes a Madrid por algo más de 16 euros, con las tarifas variables que dependen de la antelación de la compra y la disponibilidad.

El nuevo tren comienza en Santiago como experiencia piloto, pues allí se detectó una importante demanda de profesionales. La capital gallega se queda sin tren hotel, que será sustituido por este servicio tempranero que, cuando se amplíe a otras ciudades, probablemente suponga el fin de los servicios nocturnos.

De momento el tren no compite con el avión en tiempo, aunque sí en el precio de los billetes (50 euros ida y vuelta frente a los 86 de un vuelo de bajo coste). Lo hará cuando el viaje a Madrid se sitúe en el entorno de las tres horas, pues la hora y pico del vuelo no es exactamente el tiempo total de viaje. Hay que tener en cuenta los tiempos para el embarque y los traslados a y desde el aeropuerto. En cualquier caso, el tren, aunque sale a las cinco de la mañana, suele ser más cómodo para dormir. Y se puede trabajar cómodamente. El tiempo empleado en el viaje nunca se pierde. Además, la fiabilidad del tren es mucho mayor, pues no está tan sujeto a imprevistos meteorológicos.

Este nuevo servicio, en realidad, es un aperitivo de lo que va a suceder en poco tiempo. Dentro de un año se pondrá en servicio el tramo entre Zamora y Pedralba de la Pradería, 110 kilómetros que ahorrarán otra media hora y que abrirá la puerta a más combinaciones novedosas. Más adelante, en el 2018, queda por ver si Fomento opta por instalar un cambiador de ancho en Taboadela o un tercer carril en el trazado urbano de Ourense, ante el previsible retraso de la variante en esa ciudad. Esta decisión no es intrascendente: con el cambiador el servicio solo podría prestarse con el Alvia, mientras que con el tercer carril los verdaderos trenes AVE podrían llegar a las principales ciudades gallegas.

Compitiendo con el coche

En menos de un año el salto competitivo con el coche va a ser aún mayor. Pero ahora ya se puede considerar más ventajoso. Tomando como referencia Santiago, el vehículo privado tarda media hora más y el gasto en gasolina (69 euros) supera el precio del billete. También el desgaste físico del conductor y del coche es un factor a tener en cuenta. En viajes individuales, el tren es más rentable. Cuando es una familia la que viaja, quizás el coche sea la opción más lógica, a pesar de que existen descuentos para familias, como la tarifa Mesa.

El autobús tampoco puede competir en tiempo y en dinero con el resto de los modos terrestres. El viaje supera las ocho horas en la ida y nueve en la vuelta, una opción imposible para hacerlo en un solo día.

Renfe recurre a transbordos para aumentar las conexiones

Renfe ha diseñado un complejo plan de transbordos para aumentar las conexiones de ciudades como Vigo y A Coruña y optar así a los trenes directos que unen estas ciudades con Madrid. Por ejemplo, a las 6.40 horas hay un Avant que sale de Vigo y conecta con el Ferrol-A Coruña-Madrid en Santiago a las 7.48 horas. Hay otro tren similar a las 13.40 horas. Desde A Coruña también se puede conectar con dos trenes del sur y otro de Lugo en Ourense. Desde Madrid también hay alternativas de transbordo al sur y al norte desde Ourense. De Madrid salen seis trenes diurnos y un tren hotel. El directo a Lugo tiene transbordos a A Coruña y Vigo. Y los dos que van a Pontevedra tienen en espera dos trenes de media distancia para A Coruña.

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