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Una nueva jornada de lluvias dejó registros de más de 80 litros por metro cuadrado

Los chubascos seguirán hoy, serán escasos mañana y volverán a caer con intensidad el miércoles por la tarde

redacción / la voz, 11 de enero de 2016. Actualizado a las 08:37 h. 13

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Para ayer se preveía un temporal intenso de viento y lluvia y al final no fue para tanto. Los vientos, salvo algunas rachas puntuales que sí alcanzaron valores importantes -Punta Candieira, en Cedeira, volvió a registrar el valor máximo, con 135 kilómetros por hora, mientras que en Manzaneda se midieron 116, en Malpica, 97, o en Lira, 91-, soplaron con moderación. Sí hubo, en cambio, importantes acumulaciones de lluvia, sobre todo en la mitad sur de la comunidad.

A las diez de la noche de ayer se habían acumulado ochenta litros por metro cuadrado en algunos puntos de la provincia pontevedresa. En Caldas, por ejemplo, se midieron hasta esa hora 79,6 litros por metro cuadrado. En la propia Pontevedra la lluvia caída sumó 68,3 litros, y en Tui, 57,2. En Ourense y en el sur de Lugo las precipitaciones también fueron cuantiosas. Por ejemplo, en Avión cayeron 71,9 litros por metro cuadrado, en O Cebreiro, 69,2, y en Rubiá, 64,6. No cayó tanta lluvia en el norte, aunque eso no significa que las acumulaciones de precipitación no fuesen importantes. En Abadín, por ejemplo, se registraron 38,2 litros, en Boiro, 39,6, y en Lugo capital, 37 litros.

Con estos registros, la estampa de ayer siguió siendo la de ríos desbordados o, al menos, al límite de su caudal. En Cuntis y en Caldas de Reis, dos de los municipios más castigados, anocheció con la amenaza de desbordamiento de los ríos Gallo y Umia, respectivamente, en el centro de las dos localidades, según informa Cristina Barral desde la delegación de La Voz en Pontevedra. En Cuntis, al cierre de esta edición, el cauce estaba a unos 30 centímetros de salirse. El Concello todavía no ha podido hacer recuento de los daños causados en sus bienes e infraestructuras tras la inundación del jueves.

El embalse del Umia, al límite

En Caldas, la capacidad del embalse del Umia (6,15 hectómetros cúbicos), situado aguas arriba, estaba casi al límite a las nueve de la noche. A partir de media tarde el nivel del agua aumentaba veinte centímetros a la hora. El alcalde, Juan Manuel Rey, que está en contacto permanente con un ingeniero de Augas de Galicia, daba por hecho que la noche iba a ser «complicada». En el centro de Caldas, la crecida del Umia se fue notando también con el paso de las horas tras una mañana muy tranquila. El margen para evitar graves inundaciones era de menos de un metro.

Con todo, la jornada de ayer resultó ser bastante tranquila, aunque la acumulación de agua durante los últimos días dio lugar a algunos incidentes. Hasta cien avisos tuvieron que atender los servicios de emergencias en la comunidad. En el municipio ourensano de Laza un desprendimiento de tierra afectó a la carretera OU-112, en el kilómetro 3, impidiendo la circulación en ese lugar mientras no se retiró el material caído. También se registraron desprendimientos en la N-525 a su paso por Ourense y San Cibrao das Viñas; en la N-120 en Nogueira de Ramuín y Ourense; o en la PO-332 en Gondomar, según Europa Press. Asimismo, se produjo un hundimiento en la carretera autonómica LU-160, que une Mondoñedo y O Valadouro, a la altura de Campo do Arco, aunque no afectó a la circulación.

El mal tiempo fue también la causa del desvío del vuelo entre Barcelona y Vigo operado por Ryanair, que tenía previsto aterrizar en Peinador a las 16.30 horas, y que tuvo que ser desviado a la terminal de Oporto. Previamente, el piloto estuvo sobrevolando la ciudad olívica durante media hora, pero las malas condiciones atmosféricas aconsejaron el cambio de aeropuerto. Dejando de lado este hecho, el día en la comarca viguesa transcurrió con normalidad y los bomberos tuvieron que realizar muy escasas salidas, informa la delegación de La Voz en Vigo. Acudieron a la calle Pi y Margall tras la inundación de un bajo y a primera hora de la tarde a las cercanías del centro comercial Travesía de Vigo por el mismo motivo.

Para hoy se espera que continúen las lluvias, aunque las previsiones apuntan a que no caerán con tanta intensidad como durante los últimos días y a que bajarán las temperaturas. De hecho, las alertas activadas para las próximas horas en tierra son de nivel amarillo y referidas al viento. Afectarán al sur y a la montaña de Ourense, al noroeste de A Coruña, A Mariña y la montaña de Lugo, áreas todas ellas en las que el viento puede superar los 80 kilómetros por hora. En el mar, en cambio, la situación seguirá complicada con alerta naranja por viento y olas.

Mañana martes Galicia estará bajo influencia anticiclónica, pero muy débil, de manera que habrá nubes y claros y pueden producirse algunos chubascos. El miércoles una nueva borrasca dejará precipitaciones por la tarde a la espera de que se confirme la mejoría que se apunta para finales de semana.

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