El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, afirmó ayer que, si las autonómicas tuviesen lugar ahora y no cuando fueron, el 21 de octubre, «desde luego, no sería pesimista [...] porque al final los gallegos saben muy bien que hay dos posibilidades: que haya Gobierno o que no lo haya, que haya una mayoría en Galicia o que la dividamos entre los de Izquierda Unida, los independentistas, los soberanistas y distintas facciones del Partido Socialista, que hay tres o cuatro». En esas elecciones, su partido obtuvo 41 de 75 escaños posibles, cinco más de los que, según una reciente encuesta elaborada por Sondaxe para La Voz, cosecharía en estos momentos.
En el programa televisivo Las Mañanas de Cuatro, preguntado sobre si el caso Bárcenas desgasta al PP en Galicia, el jefe del Ejecutivo autónomo se destapó argumentando que en la comunidad «hay vida inteligente» porque sus habitantes «distinguen muy bien entre el que mete la mano en la caja y el que está intentando trabajar para preservarla». Y que eso fue lo que demostraron los votantes en los comicios del 2012, otorgándole, crisis al margen, «una mayoría superior a la que ya teníamos». Defendió, frente a los escándalos de supuesta corrupción que los acosan, el buen nombre del PP, que, sentenció, no puede manchar su extesorero: «Como español y como político me entristece bastante que un personaje como este pueda ser en estos momentos uno de los hombres más importantes de España».