: Temen que la desregulación deje sin servicio ciertas áreas y genere desempleo

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El anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales que promueve el Ministerio de Economía supondrá, si prospera, el fin del actual modelo de farmacia y una desregulación del sector, que desde allí valoran como perjudicial. La junta de gobierno del Colegio de Farmacéuticos de A Coruña ha expresado su preocupación a la Consellería de Sanidade, al Gobierno central y al Consejo General de Farmacéuticos. «Existe una enorme inquietud y nos hace afrontar el 2013 con incertidumbre. Sanidad apoya el modelo actual y así nos lo ha trasladado. La salud no debe servir para hacer un mercado y buscar beneficios económicos puros y duros», explica Héctor Castro.

No es la liberalización total, matiza Rodríguez Dacal, presidente de los empresarios farmacéuticos de Galicia: para dirigir una botica exige ser farmacéutico y respeta los requisitos de población y otros vigentes, pero «introduce una variación muy relevante: puede ser titular de una farmacia cualquier persona, no un farmacéutico como ahora, y eso abre las puertas a que multinacionales de distribución compren farmacias y vendan medicamentos en grandes superficies, con las que resultaría difícil competir. El mercado farmacéutico español asciende a unos 12.000 millones de euros, un bocado muy apetitoso, por eso hay intereses en que se produzca ese cambio», indica Rodríguez Dacal.

Ahora, más independientes

Él y Castro coinciden en que son intereses diferentes a la mejora del servicio. El actual modelo se parece al de Francia, Italia o Alemania; y el que se pretende introducir se asemeja al de Estados Unidos o Reino Unido: «En Galicia sería muy peligroso, pues desaparecerían las farmacias de las zonas rurales y municipios de menos población, como ocurrió con tiendas y comercio local los últimos años. Además, se perderían muchos puestos de trabajo. Solo tendrían un buen servicio en las principales poblaciones», sostiene Rodríguez Dacal.

En Galicia hay sobre 1.500 farmacias, que generan unos 5.000 empleos. «Ahora las farmacias son más independientes; ese cambio favorecería la dependencia de laboratorios o cadenas de distribución, pero confiamos que no prosperará», insiste Héctor Castro.