Ha ganado algún premio, pero el descenso de un 4,3 % en el número de turistas que, según el INE, llegaron a Galicia en el 2012 con respecto al año anterior muestran que la campaña «Galicia, me guardas el secreto» no ha tenido el resultado esperado. Al menos no como imán para atraer turistas suficientes como para mejorar las cifras de ocupación hotelera y hacer que las cuentas del sector turístico (en Galicia supone el 10,6 % del PIB) empiecen a repuntar. Porque a la caída de viajeros se ha sumado una guerra de precios que ha provocado una bajada de tarifas que en algunos locales alcanza entre un 40 y un 50 %. Esto ha provocado que el ingreso medio por habitación disponible cayera el año pasado en la comunidad hasta los 10,1 euros, frente a los 28,1 de la media nacional. «Hay hoteles que están dando precios por debajo del coste», explica el responsable de un establecimiento de Compostela. Y otro de Pontevedra añade que «la tarifa está en niveles del año 1993».
Desde el sector, cuyos principales representantes han estado esta semana en Fitur, reivindican un mayor diálogo con la Administración. El lazo podría estrecharse con la creación de la nueva Agencia de Turismo que ahora promueve la Xunta para, como explica la nueva secretaria xeral de Turismo, Nava Castro, «impulsar, gestionar y coordinar la política autonómica en dicha materia, además de promocionar y ordenar el sector». Y aunque representantes de los hoteles gallegos no hablan en ningún momento de fracaso de la campaña de promoción de la marca Galicia ideada a finales del 2010, están de acuerdo en que hay que buscar nuevas estrategias, fijándose sobre todo en el turismo internacional. Porque como dice el responsable de un establecimiento de Santiago, «la marca, todo el potencial que hay aquí, no se explota».
Hasta ahora Galicia era un destino de turismo nacional, aunque a lo largo del 2012 ya se ha experimentado un repunte en el número de extranjeros. «El peso del turismo internacional a lo largo del 2012 fue del 22,8 %, en viajeros alojados, máximo histórico registrado en ese período, lo que supone un incremento porcentual del 1,5 % en relación al 2011», apunta Castro.
Pero desde los hoteles dicen que el esfuerzo ha de ser mayor. «Hay mucho que hacer porque el turismo nacional no tira», explica Francisco Canabal, responsable del gremio de hoteles de Galicia. Que no alcanza lo demuestran los datos o el hecho de que hay hoteles que clausuran plantas o incluso este año han optado por cerrar por primera vez durante la temporada baja. «Pedimos que nos dejen adaptar las plantillas a la demanda», añade.
Las comunicaciones
El descenso de ocupación viene reforzado también, según explica José María Cabo, representante de los hoteleros de Pontevedra, por la caída de vuelos registrada en los aeropuertos gallegos. Advierte que «en enero se ha agudizado el descenso de ocupación con respecto al 2012». Y añade que es «algo que preocupa porque la evolución de la hostelería repercute en el resto de los sectores». Que los aeropuertos no funcionan es un tema en el que coinciden tanto el representante de Compostela Hostelería, Xosé Manuel Otero, como su homólogo de Sanxenxo, Francisco González. El primero sugiere una mayor promoción del tren, mientras que el segundo advierte de que «en Sanxenxo no podríamos soportar una caída igual a la del 2012».
Aunque no es solo el turismo lo que ha caído. El gerente de Ahosvi, Mariano Martínez Mier, dice que en Vigo han tenido que buscar alternativas de entrada de clientes que suplan el descenso de reservas de negocios por la crisis del naval o la automoción. Ahora para San Valentín ya tienen preparada una oferta.