Ferrol jubilará al portaviones «Príncipe de Asturias»

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

El mítico buque comenzará su proceso de baja a comienzos del 2013

22 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Que los días de actividad del emblemático portaviones Príncipe de Asturias estaban contados era un secreto a voces desde hace ya tiempo. Tal y como ya publicó La Voz el pasado 11 de mayo, Defensa tomó la decisión de adelantar su baja porque la crisis impide asumir ya sus coste de mantenimiento, cifrado en unos treinta millones de euros al año. Ahora ya se sabe que se jubilará en Ferrol.

Ayer, en el marco de una visita al Arsenal de la urbe naval, el nuevo almirante jefe del Estado Mayor de la Armada (Ajema), Jaime Muñoz-Delgado, confirmó la situación para no dejar lugar a dudas. Señaló que ahora el barco se encuentra en su base de Rota en situación de baja disponibilidad, sin navegar y con la dotación ocupándose de mantener sus equipos.

Y agregó que «posiblemente a primeros de año venga a Ferrol, tenemos que pensar si hay algún acto de despedida oficial, y comenzará su proceso de baja definitiva en la Armada».

Un final «largo»

Acabará sus días, de este modo, en la misma ciudad que lo vio nacer. Botado en los astilleros de la antigua Bazán en la urbe naval, fue entregado a la Armada el 30 de mayo de 1988. Así su vida útil será de un cuarto de siglo. Prolongarla supondría una costosa reforma -alrededor de 400 millones de euros- que Defensa no puede asumir en un contexto de continuos recortes de presupuesto.

¿Cuál será su futuro una vez quede totalmente inactivo? No hay decisiones tomadas al respecto por el momento. La opción de venderlo a una Marina de otro país parece remota por sus costes y antigüedad.

El recambio

Mientras tanto, el buque de proyección estratégica Juan Carlos I continúa incrementando su actividad y adiestramiento, puesto que, entre otras funciones, tendrá que ejercer como portaviones de la Flota.

Como su predecesor, también ha salido de los astilleros ferrolanos, y la Armada está trabajando con él con intensidad para incrementar su rendimiento.

El pasado mes de mayo realizó su crucero de resistencia. En esa navegación embarcaron ya tres helicópteros y un avión Harrier AV-8B Plus. Y fue el día 2 de ese mes cuando, a las 19.51 horas, se realizó con éxito la primera toma de uno de esos aviones en la cubierta del Juan Carlos I. Fue el Cobra 23. Toda una señal de lo que le aguarda al buque insignia de la Armada. Pasado y futuro se unen en Ferrol.

Señaló que esa baja es un proceso «largo y complicado» y también costoso, donde «hay que hacer un inventario del buque y eso necesita bastante gente y tiempo y un Arsenal que lo apoye con fuerza, y el Arsenal de Ferrol yo creo que es, en este momento, el que está más preparado, entre otras cosas porque aquí fue donde se construyó».