: Los impuestos en las urbes gallegas varían en más de 200 euros al año

Vigo soporta la mayor carga fiscal municipal y Lugo la más baja

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La carga impositiva municipal en las ciudades gallegas es tan diversa como los sueldos que cobran los miembros de sus corporaciones. «Es más barato ser coruñés y vivir en A Coruña que ser vigués y vivir en Vigo», manifestaba hace unos días el concejal de Hacienda herculino, Roberto Coira, para defender la subida de ciertas tasas locales en medio de la congelación general de impuestos en su Concello por segundo año consecutivo.

Más allá de sus justificaciones, el análisis del edil coruñés está cargado de razón, pero habría que añadir que en la relación de los vecinos con su Ayuntamiento aún es más barata para un lucense que para un coruñés, en lo que a los impuestos básicos locales se refiere.

La radiografía de la carga impositiva municipal en las ciudades gallegas dibuja unas diferencias de hasta 218 euros al año por familia si se suman lo que pagan por impuesto de circulación, basuras y abastecimiento de agua. En esa relación, Vigo resulta ser la ciudad en la que las tasas y servicios son más caros de entre las principales ciudades. Tomando como ejemplo un vehículo medio (de entre 12 y 16 caballos fiscales), cada familia viguesa paga por un coche, agua y basuras 437,3 euros cada año, mientras que en Lugo, por los mismos conceptos la factura municipal se sitúa en 219, 26.

El tamaño de la ciudad o su número de habitantes nada tienen que ver con la carestía de dicha relación entre residentes y ayuntamiento, ya que Pontevedra, con 15.607 habitantes menos que la capital lucense y 212 kilómetros menos también, cobra 186 euros más al año a sus familias. Las diferencias se hacen incluso mayores si se toma de ejemplo a villas de tamaño medio como Vilagarcía (-159 euros respecto a Vigo); Ribeira (-161); Viveiro (-204), o Carballo (-281).

Vigo, en cabeza

La tabla de tasas de Vigo lo ponen en cabeza en toda la comunidad en el impuesto de circulación de vehículos pequeños y medianos (7 y 17 euros por encima de Pontevedra, la urbe con el precio más bajo); en la grúa municipal (75 euros más cara que en Ferrol), y en el consumo de agua (125 euros más al año que en el caso de una familia media de Ourense).

A Coruña es la ciudad donde los vehículos de mayor potencia pagan más, 48,5 euros por encima de lo que se cobra en Pontevedra, pero incluso 14,5 más que en Madrid. Ferrol, una de las urbes más castigadas por la crisis y el desempleo, es donde el transporte urbano es más caro. La recogida de basura es en Ourense donde soporta su precio más alto, situándose en 57 euros al año por encima de lo que pagan los coruñeses, o 46 más que los compostelanos. En cambio, en el consumo de agua es la ciudad de As Burgas la más barata, quedándose hasta en 55 euros por debajo de Vigo, localidad que acaba de aprobar la congelación de sus tarifas para el año que viene, con el compromiso añadido de empezar a facturar por consumo, y no por tramos a partir de 30 metros cúbicos cada dos meses, aunque no se llegue a emplear dicha cantidad.

Y si Vigo sobresale en el coste de sus impuestos básicos, lo hace aún más en el caso del IBI, con el que se gravan los bienes inmuebles. Tras subir el año pasado un 13,8 %, el tipo aplicado en la ciudad, llega al 0,866 %, mientras que en Lugo y Pontevedra, tras subir otros trece puntos, se sitúa en 0,737 y 0,704. En el siguiente tramo están Ferrol (0,630) y Santiago (0,624) y aún más abajo A Coruña (0,595) y Lugo (0,540).

Para el año que viene A Coruña se dispone a congelar sus impuestos, Vigo a subirlos un 2,1 % y un 2,4 Ourense.

La disparidad en el coste de los servicios que prestan en Galicia los ayuntamientos es tan radical que parecería que en lugar de en la misma comunidad en algunos casos parece no compartirse siquiera país. La participación de los bomberos en extinción de incendios refleja claramente dicha diversidad, ya que mientras en Vigo no se cobran sus actuaciones dentro del término municipal, en A Coruña se factura la utilización del camión a 47 euros la hora o 32 en Viveiro. Pero cada localidad tiene su manera de cuantificar el gasto causado a los bomberos. En Ourense se cobra por cada tramo de manguera empleado, 3,45 euros la hora, y en Santiago no se pone límite temporal pero se mide su diámetro, costando hasta 4,80 la de 70 centímetros.

En A Coruña se pasa una factura de 10,16 euros por cada hora que trabaje cada bombero, afinando más Ourense, donde el precio va en función del cargo del profesional: desde 27,70 el jefe de servicio a 10,35 el conductor. Aire, espumas, dispersantes o generadores tienen precios distintos en cada lugar, así como el sobrecoste que las urbes remiten a los particulares que les requieran desde los concellos cercanos.

Pero si hay diferencias de precio en actuaciones urgentes, también las hay en las celebraciones festivas. Casarse en el pazo Quiñones de León, de Vigo, es gratis. Hacerlo en el palacio municipal de María Pita cuesta 125 euros, en el pazo da Misericordia de Viveiro sale por 117 euros; en el compostelano de Raxoi, a 110,50; en Pontevedra, 79,97; en Ferrol, se cobra en función de la renta de los novios entre 50 y 211, y en Ourense y Lugo, según el día de la semana, de 20 a 40 en el primer caso y de 70 a 131 en el segundo.

Información elaborada con aportaciones de J. Fuentes, S. González, M. G. Balseiro, C. Abelleira y R. Iglesias

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