La polémica por la reforma electoral continúa en fin de semana. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, arremetió contra la oposición en una entrevista concedida a Efe asegurando que, «si la oposición gana las elecciones con un Parlamento de 61 diputados, no plantearía una reforma de la ley electoral». Feijoo insiste en llevar a cabo este recorte en el número de parlamentarios -actualmente 75- y mantiene que con esta reducción no cambiarían los últimos Gobiernos de la Xunta, es decir, que PSdeG y BNG hubiesen gobernado en el 2005, y el PP, en el 2009. De hecho, si los ciudadanos no comparten esta propuesta, apunta el titular del Ejecutivo gallego, no apoyarán al PP. «Y vendrá el bipartito, el tripartito y el cuatripartito y plantearán una reforma de la ley, pero le aseguro que no lo harían», insistió.
La Cámara gallega no debe ser para Feijoo el lugar donde repartir las nóminas de los diputados «en función del número de facciones, tendencias o corrientes que haya en un partido», acusó el popular en la entrevista de Efe. Además, concluye, tanto PSdeG como BNG dicen una cosa en público y otra en privado.
La viceportavoz del grupo popular, Marta Rodríguez, fue más allá y aseguró que su partido buscará el consenso para reducir el coste del Parlamento, no solo bajando diputados, sino también disminuyendo sus retribuciones. De hecho, en aras de este consenso, Rodríguez afirma: «Non pechamos a porta a unha nova rebaixa do salario dos deputados se con iso conseguimos sacar adiante unha reforma co apoio dos outros grupos da oposición». Rodríguez enumeró la reducción de consellerías, delegados provinciales y del gasto de la Administración gallega como ejemplo de las medidas de austeridad y eficiencia adoptadas por Feijoo.
La oposición ve un pucherazo
Difícil lo va a tener Feijoo para lograr el apoyo de los otros dos grupos en su reforma electoral. La coordinadora del área institucional del PSdeG, Laura Seara, insistió en el argumento que comparte con el BNG de que el interés por eliminar diputados «é só para facer un gran pucheirazo electoral». Si el objetivo fuese el ahorro, recuerda Seara, aceptaría la propuesta del líder del PSdeG de reducir costes manteniendo el número de diputados. «Isto non vai de austeridade nin de aforrar: vai de gañar as eleccións facendo trampas», concluyó. El BNG también tilda la reforma de pucherazo, y de hecho no acudirá al pleno en el que se debata el asunto.