Camino fránces: entra en Galicia por O Cebreiro
«Hay mucha gente y está muy bien. Nos gusta mucho», dice una pareja de Sevilla que empezó la ruta en Portomarín y ha logrado llegar ya a Arca. Nunca habían hecho la ruta y para empezar eligieron el Camino francés. No paran en albergues. Prefieren hoteles y hostales.
Parece que han cogido una buena época. Por la ruta se ve gente, pero no el abarrote que había otros años en esta época del año, la semana antes de la celebración del 25 de julio. Pero esa apreciación visual no contradice la estadística.
Lo explica la encargada de un albergue privado de Portomarín. Dice que «puede que sea porque este año el flujo fue más constante que otros años, estuvo un poco más repartido». Y entre los ruteros hay grupos que vienen con colegios, parejas que llegan desde Corea... En ese ir y venir constante hay peregrinos que quieren mantener el espíritu de aquellos que iban a Santiago en la Edad Media. Es el caso de un suizo que empezó a caminar hace tres meses en su estado natal. «Prefiero no dar mi nombre, simplemente soy un peregrino», dice.