La ermita de San Xoanciño de Ames se ha quedado sin sus antiguas campanas de cobre, forjadas el año 1635, fecha de construcción del pequeño templo, cuya última restauración data del siglo XIX. El robo de las campanas fue denunciado ayer por un antiguo párroco de la zona, recientemente jubilado, y la fecha exacta de su desaparición se desconoce porque se trata de un lugar muy poco transitado. Pero se da por hecho que desaparecieron entre el sábado y el pasado martes.
Todo apunta a que los ladrones provocaron daños en la pequeña iglesia cuando retiraban las campanas, ya que una de las piedras de un lateral del templo quedó volcada en el mismo tejado.
El antiguo párroco, Manuel Canedo, destaca que lo ocurrido no es un simple robo de cobre, sino todo un atentado contra el patrimonio amiense, ya que se trata de piezas muy antiguas elaboradas en Arcos da Condesa, en Pontevedra, localidad en la que aún hoy sigue funcionando el único taller de forjado tradicional de campanas de toda España.
Canedo presentó denuncia por el robo ante la Policía Local y la Guardia Civil, pero el hecho de que este templo esté ubicado en un lugar apartado pero con múltiples pistas de acceso, permitió que los ladrones pudiesen trabajar con total tranquilidad. Y a su vez, la ermita dista apenas dos kilómetros de una de los accesos de la autovía entre Santiago y Brión, lo que sin duda les facilitó la huida.