Feijoo recuperó ayer en la apertura del décimo plenario del Consello de Comunidades Galegas la apuesta que realizó hace tres años en la edición anterior, celebrada en Montevideo, respecto a promover la fusión de los centros gallegos. El presidente de la Xunta vinculó la supervivencia de las entidades del exterior a esa unión que el Ejecutivo impulsará a través de la Lei da Galeguidade, para que se constituyan en lobbies con más capacidad de influencia y más opciones de desempeñar un papel relevante en la «internacionalización da economía galega».
Feijoo destacó que «esa Galicia universal non será forte con asociacións que meramente sobreviven, senón con comunidades asentadas en institucións que dean respostas aos problemas e retos de hoxe». Esas necesidades, entre las que la asistencial sigue ocupando una parte relevante, centran el debate de un plenario en el que están representadas cerca de 150 entidades de América y Europa.