Con un emotivo acto, La Voz de Galicia festejó el veinticinco aniversario de la delegación de Barbanza. Representantes de todos los sectores sociales de la comarca, esos que, cada día, alzan su voz a través de las páginas de este periódico, se sumaron a la fiesta.
Como sede de la delegación barbanzana, el Concello de Ribeira ofreció una recepción a Santiago Rey Fernández-Latorre, presidente y editor de La Voz de Galicia, en la que el alcalde, Manuel Ruiz, destacó el «pluralismo e aire fresco» que trajo entonces a la comarca la nueva edición del periódico. El responsable de la publicación respondió a la bienvenida brindada en la casa consistorial ribeirense agradeciendo «la valentía de reconocer vuestro afecto a un medio que también tiene sus límites y sus defectos, pero del que no puedo sentirme más orgulloso».
Esta recepción sirvió de prólogo al acto central de una jornada en la que participaron políticos, empresarios, patrones mayores y personalidades de la cultura y en la que se echó la vista atrás pero también se miró al futuro.
Del atraso a la modernidad
El delegado de La Voz de Barbanza, Ramón Ares, recordó como un «hecho histórico» la fecha en la que los municipios del extremo sur de la provincia «tuvieron, por fin, Voz propia». En los 25 años transcurridos desde entonces, la edición jugó un papel clave en el paso del atraso a la modernidad, un camino en el que contó, y sigue contando, con la «fidelidade e complicidade dos nosos lectores. Xuntos, xornalistas e lectores, fomos da man para conseguir unha comarca mellor comunicada, máis industrializada e máis desenvolvida».
Ares habló también del presente, de las dificultades que también afectan a la comarca barbanzana, y prometió que «en la conquista de un futuro mejor estaremos, como siempre, los hombre y mujeres que trabajamos en la Corporación Voz de Galicia».
«Crisálida de papel»
Lo que ayer se celebraba eran los 25 años de La Voz de Barbanza, y su máximo responsable es Santiago Rey Fernández-Latorre, así que trabajadores y colaboradores lo obsequiaron con el cuadro Crisálida de papel. El autor noiés Alfonso Costa pintó esta obra para ilustrar con sus trazos el suplemento especial que resume un cuarto de siglo de historia de la comarca y que representa «ese enorme ollo que a diario reflexa sobre o papel todas as vivencias que están a suceder nas terras do Barbanza».
El presidente y editor de La Voz se mostró emocionado y aseguró que, cuando hace 25 años inauguró la delegación barbanzana «no podía imaginar de ninguna forma que iba a llegar hasta aquí». Reconoció las tremendas dificultades actuales, pero también que «el espíritu de la zona es un ejemplo que creo que puede insuflar optimismo en la situación en la que estamos».