El nuevo copago farmacéutico se implantará en toda España el domingo 1 de julio. Los pensionistas tendrán que abonar por primera vez un 10 % de lo que cuesten sus medicamentos en las oficinas de farmacia, un 60 % si tienen una renta superior a 100.000 euros. Para evitar que los mayores con menos ingresos dejen sus tratamientos o no puedan costearlos, se establece un tope mensual de 8, 18 o 60 euros al mes en función de la renta. En Galicia, según los datos que aportó la conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, el 84 % de los casi 800.000 pensionistas que hay en la comunidad no superarán los ocho euros mensuales, al ganar menos de 18.000 euros al año, lo que implica unos 670.000.
Las oficinas de farmacia ultiman los sistemas para cobrar ya según el nuevo modelo, pese a que hasta el sábado a última hora deben utilizar el viejo. Hoy mismo está previsto que se publique en el Diario Oficial de Galicia la instrucción que regula este proceso, que también incorpora nuevos porcentajes de aportación en el caso de los activos. En este caso, el 74 %, es decir, algo menos de 1.500.000 personas, seguirán pagando como hasta ahora, un 40 % del coste de la receta. Son los que perciben ingresos inferiores a 18.000 euros. Los que cobren más, pagarán un 50 o un 60 %.
Rocío Mosquera explicó en su intervención en la Consellería de Sanidade que esta medida tendrá un impacto de un 4 % sobre el gasto final de farmacia. En el 2011 esta inversión superó los 829 millones, por lo que el ahorro sobrepasa los 33.
Hay también un colectivo de personas exentas, más de cien mil en Galicia, que no pagarán nada por percibir pensiones no contributivas, rentas de integración social o ser parados de larga duración sin subsidio, entre otros motivos.
Seis códigos diferentes
Cuando el usuario vaya a la farmacia con su receta, al pasar la tarjeta sanitaria por el ordenador saldrá un código que se corresponde con lo que debe abonar al usuario y que va de 001 a 006, desde los que no pagan nada hasta que los que deben abonar el 10, 30 (los mutualistas, quienes no sufrirán ningún cambio respecto a la situación actual), 40, 50 o 60 %. A estos seis códigos se une el dirigido a recetas por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, así como los no financiados. Mosquera aseguró que existe una total confidencialidad con los datos económicos de los ciudadanos, ya que en las boticas solo verán el porcentaje de aportación del usuario y si ha llegado a su tope en el caso de los pensionistas, pero nunca sus ingresos.
Estos datos, para saber cuánto deben aportar por los fármacos, se actualizarán anualmente, pero la situación laboral, cuando un trabajador se va al paro, se queda sin subsidio o encuentra un empleo, se actualizará casi de modo automático.
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