Los aeródromos gallegos no logran remontar el vuelo y siguen acumulando números rojos en sus balances de tráfico comercial. Los datos de mayo agravan la sangría del primer cuatrimestre con una pérdida de 69.280 pasajeros respecto al mismo mes del año anterior. Entre enero y mayo pasaron por los tres aeropuertos 284.414 usuarios menos que en los cinco primeros meses del 2011, lo que representa un descenso del 16 %.
El balance de Aena confirma a Lavacolla como la terminal con más volumen de pasajeros y la que mejor está resistiendo la crisis. El aeródromo compostelano, que no resulta tan penalizado como los de A Coruña y Vigo por la pérdida de enlaces internacionales, registró en mayo 181.748 usuarios, un 14,4 % menos que los 212.390 que tuvo en el mismo mes del 2011. Por Alvedro pasaron 76.470 pasajeros, con un descenso del 17,7 % respecto a los 92.905 del año anterior. El aeropuerto coruñés, que ha sido uno de los más afectados por la quiebra de Spanair a finales de enero, recupera la segunda posición entre las terminales gallegas, ya que el tráfico comercial de Peinador cayó en mayo un 23,8 %, al pasar de 93.227 viajeros a 71.024 en relación al mismo mes del 2011.
Estos descensos triplican en los tres casos la caída media del número de pasajeros en el conjunto de los aeropuertos españoles, que fue del 3,8 % en mayo y del 5,4 % en los cinco primeros meses del año.
Nueva estrategia de promoción
Esta caída continuada en el tráfico comercial de las tres terminales gallegas corrobora los pronósticos de que será un año especialmente complicado, en un contexto, además, en el que el Ministerio de Fomento se plantea reducir horarios en los aeródromos con menos actividad. Ese recorte es la alternativa a otro debate abierto sobre el cierre de terminales que, tanto la ministra de Fomento como la Xunta, han descartado que pueda afectar a Galicia.
En esta tesitura en la que se hace necesario aumentar la captación de usuarios para las tres terminales, la Xunta presentó la semana pasada una nueva estrategia que cambia la subvención a las aerolíneas de bajo coste por la promoción de los aeropuertos, siempre con Galicia como reclamo turístico. El giro del Gobierno autónomo se produce después del fracaso del Comité de Rutas y la constatación de que las operadoras no daban continuidad a las rutas subvencionadas una vez que la Xunta cortaba las ayudas. En lugar de pagar para captar nuevas conexiones internacionales de bajo coste, la nueva estrategia se centra en la promoción de los tres aeropuertos para llenar de esta forma los aviones y consolidar así las líneas existentes.
De entrada, este modelo se aplicará solo en Alvedro y Peinador. La Secretaría Xeral para o Turismo invertirá este año 800.000 euros en promocionar los dos aeropuertos, a los que suma los 200.000 del convenio que suscribió el año pasado con Air Nostrum. La razón de que Lavacolla quede fuera de este programa es el contrato de la Xunta con la compañía Ryanair, que absorberá hasta finales del 2013 los recursos que la Administración gallega destina al aeródromo compostelano.
La Xunta pretende que la oferta gallega gane en competitividad frente a la amenaza de Oporto, que sigue creciendo.
Comentarios