El Concello de Arteixo, gobernado por el PP, se ha tomado muy en serio lo de apretarse el cinturón en época de crisis. Tanto que suprimirá los 30 minutos diarios que tenían los funcionarios para tomarse el café y, así, conseguir que las 35 horas semanales de jornada laboral sean «de traballo efectivo». La medida, que entrará en vigor de forma inmediata, ha sido acordada en la mesa general de personal con el visto bueno y la «unanimidad» de los cuatro sindicatos presentes en el Concello: CIG, CC. OO., UGT y CSI-CSIF, cada uno con dos representantes.
En realidad, el documento elaborado por la mesa general no elimina el derecho de los funcionarios de Arteixo (30.482 habitantes) a tener 30 minutos de descanso diarios, pero sí advierte de que «no será computado como jornada efectiva». Así, quienes quieran bajar a tomar el café podrán hacerlo, pero tendrán que recuperar ese tiempo entrando media hora antes al trabajo o saliendo media hora después. En el documento con las nuevas condiciones de los trabajadores municipales se establece la flexibilidad horaria; podrán entrar de 7.30 a 9.30 y salir entre las 14.30 y las 16 horas.
Los cambios no quedan ahí, ya que los representantes de los trabajadores y el gobierno local acordaron «reforzar» el control de la asistencia al puesto de trabajo. Por si fuera poco, los empleados municipales ya no tendrán opción a realizar horas extraordinarias y, de esta forma, el Concello podrá reducir el gasto de personal. «Non se tramitarán expedientes de horas extraordinarias fora de xornada, salvo nos casos excepcionais de traballos non previstos na planificación, e de urxente e ineludible realización», reza el nuevo documento. Quedan para otra mesa general de personal (para cuando entre en vigor el nuevo texto de la reforma laboral), las condiciones de bajas temporales.