Decomisan pulpo ilegal pescado por el barco del patrón de Baiona

alejandro martínez texto BAIONA / LA VOZ

GALICIA

La policía identificó a los tres tripulantes y se incautó de una furgoneta

11 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Dos personas en una furgoneta

Los agentes interceptaron el vehículo que conducía el hermano del patrón mayor cuando apenas había salido del recinto portuario.

Los papeles del barco

Los policías acompañaron a Santiago Leyenda hasta el barco del patrón mayor para recoger el rol y otra documentación relativa a la actividad del pesquero.

Pulpos de talla ilegal

Tras el pesaje de las capturas, los agentes constataron que había ejemplares de pulpo de talla inferior a un kilo, la legal. Algunos no llegaban a 500 gramos.

La Policía Autonómica decomisó ayer más de 30 kilos de cefalópodos capturados ilegalmente desde la embarcación del patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Baiona, Fernando Leyenda Estévez. Su hermano, Santiago Leyenda, fue interceptado por los agentes junto con otro compañero de tripulación cuando transportaba en una furgoneta la mercancía fuera del puerto y sin haber pasado por los canales de comercialización de la lonja. Los agentes identificaron a los tres tripulantes de la embarcación, decomisaron la mercancía, así como el vehículo, por no cumplir la normativa para el transporte de productos perecederos.

El patrón mayor, su hermano y el tercer marinero habían salido a faenar a primera hora de la mañana a bordo de la nave Estelas y regresaron al puerto baionés antes del mediodía.

Trasladaron una parte de las capturas hasta la lonja para su posterior subasta, pero guardaron tres capachos dentro de su pañol de utensilios habilitado en la propia lonja.

Los agentes los estaban vigilando desde la distancia desde primeras horas de la mañana. Poco después del mediodía, el hermano del patrón mayor y el otro marinero cargaron las capturas ilegales dentro de la furgoneta para vendérselas posiblemente a algún proveedor.

Pero los dos presuntos infractores no llegaron a su destino. Una patrulla policial interceptó el vehículo cuando apenas había recorrido 500 metros en la avenida de Monterreal, en dirección a Vigo.

Los agentes les obligaron a regresar al puerto de Baiona, donde tuvieron que descargar la mercancía para pesarla. Los conminaron a poner los pulpos en la báscula uno por uno, para así comprobar que muchos de ellos no tenían el peso reglamentario.

Pulpos de menos de medio kilo

Algunos ejemplares apenas superaban el medio kilo. En total, los policías decomisaron tres capachos, uno con choco, otro con cefalópodos y un tercero con pulpos pequeños de talla antirreglamentaria.

El patrón mayor estuvo ausente durante todo el operativo, pero fue identificado porque los otros dos marineros entregaron su filiación, indicaron fuentes próximas a la investigación, si bien no se hizo responsable de la carga que interceptaron a sus dos compañeros. Este diario intentó ayer obtener alguna declaración del patrón mayor, pero estaba ilocalizable.

El dispositivo policial causó una gran expectación dentro del puerto pesquero por la presencia de los agentes, así como de cámaras de televisión. En el operativo participaron agentes de paisano, junto con otros uniformados. Fue un golpe al furtivismo dentro de la propia cofradía, un fenómeno cada vez más preocupante en el pósito tras la supresión de la vigilancia decretada por el cabildo en junio por un problema interno.