La Policía Judicial dedicó tres meses a seguir la pista de la banda que siempre hacía el mismo modus operandi. Por este motivo, les atribuyen siete atracos de momento, pero podrían achacarles más. La comisaría los considera como una pandilla de amigos que se juntaron para sacar algo de dinero. Habían perpetrado antes delitos menores, como hurtos, pero no estaban organizados de antemano. Nunca les detuvieron por atraco por lo que esta oleada de asaltos es una escalada en sus actividades delictivas.
La banda no solo actuaba en Vigo sino que elegía objetivos en el entorno de Redondela, donde residían. En una casa, tenían balas y prendas para tapar el rostro. Tras dos asaltos en noviembre, el tercer golpe fue perpetrado en Arcade. Portaban pistola y sable y saquearon la caja.
La policía les atribuye un robo con fuerza en un bar de Camiño da Pedreira, en Saxamonde, en Redondela, el 16 de enero, porque destrozaron una máquina expendedora para robar cartones de tabaco. También se llevaron el dinero de caja registradora.
El último asalto ocurrió el 23 de enero en una pizzería de la calle Ernestina Otero, en Redondela. El día 24, un sospechoso recogió al resto en una furgoneta y se dirigieron a Mondariz-Balneario pero la policía les interceptó para evitar que preparasen otro golpe.