Lo primero, poner orden. La ordenación definitiva del caladero nacional para aprovechar unos recursos que cada vez se revelan más escasos es el primer paso que dará el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, para avanzar en el que se ha marcado como objetivo genérico: que la pesca, entendida en todos sus ámbitos (extractivo, productivo, industrial y comercializador) dé para vivir y contribuya al crecimiento económico de España.
Fuera de casa, la reforma de la política común de pesca (PCP) y la adaptación del sector a las transformaciones que esta suponga es «un reto que ocupará gran parte de los esfuerzos este año». En esta cuestión, Arias Cañete ya mostró su disconformidad con algunas de las propuestas de la Comisión Europea, como puede ser la de la prohibición total de los descartes o la imposición de alcanzar el rendimiento máximo sostenible (RMS) en el 2015.
Así, frente al planteamiento de Damanaki sobre las capturas accesorias, España defenderá que se vincule la reducción de los descartes al establecimiento de posibilidades de pesca nacionales acordes a la composición natural de las capturas de cada pesquería. Y en cuanto a la meta del rendimiento máximo sostenible, plantea un equilibrio entre la fecha del 2015 y la que realmente requieran las flotas pesqueras.
Programa de trabajo
Ambas cuestiones forman parte de las 66 medidas que Arias Cañete desgranó ayer en el Congreso a modo de presentación de su programa de trabajo. De ellas, diez están vinculadas a la pesca y arrancan por la necesidad de adaptar el sector a las transformaciones jurídicas; defender las ITQ (cuotas individuales transferibles) para la flota de altura y gran altura entre Estados miembros; apoyar que siga habiendo ayudas para desguaces y para la dinamización social, y conseguir un nuevo acuerdo con Marruecos, así como prorrogarlo con Mauritania.
En otra vertiente se impulsará la innovación en el sector extractivo y se reorganizará la Secretaría General de Pesca, para constituir unidades administrativas que se adapten a la estructura de las instituciones europeas de pesca.
Ayudas por el paro
La flota afectada por la suspensión del acuerdo de pesca UE-Marruecos percibirá compensaciones que podrían alcanzar los 9,2 millones de euros, según avanzó ayer Arias Cañete. El montante de las ayudas, que se repartirán 69 buques y 661 tripulante a razón de 45 euros por marinero y día, supone menos de un tercio de los 30 millones que reclamó en diciembre Rosa Aguilar.