El resultado aleja la escisión y crea la gran coalición interna

Aymerich es la primera víctima del proceso y anuncia el fin de una etapa: «Teño outra vida e outra profesión», dice


santiago / la voz

Si algo cambió en el BNG en la XIII asamblea nacional es que dejó, definitivamente ya, de ser un frente de partidos y colectivos internos como el que se constituyó en Riazor en 1982. El Bloque del minifundio de siglas (UPG, PSG, Colectivo Socialista, EN, Inzar, UG, PNG-PG, EI, +G...) quedó sepultado y en su lugar surgió una gran coalición de dos corrientes internas: la compacta UPG y el heterogéneo polo alternativo que, al menos de momento, parece espantar la sombra de la escisión.

EQUILIBRIO INTERNIO

La UPG gana músculo. Tras la asamblea de ayer, la UPG gana músculo interno en el BNG. Se impuso en la asamblea con un margen mayor que el del 2009, cuando la suma de +G de Aymerich y del EI de Beiras (que no cuajó) la habría derrotado. La diferencia de la UPG y sus satélites sobre el resto se asienta ahora en 300 votos de los 4.500 llamados a consulta, que son lo que aporta su marca blanca del MGS de Rafa Villar.

LOS CAMBIOS

Lo único, el candidato. En el BNG todo sigue igual: la UPG gana y los demás pierden. El único cambio sustantivo es que la fuerza dominante parece haber llegado a la conclusión de que Guillerme Vázquez no era la mejor opción para presentar de candidato a la Xunta. Y de hecho utilizaron el proceso para lanzar a Jorquera para este desafío, dejando a Vázquez de portavoz nacional.

LAS CONSECUENCIAS

La escisión pierde fuelle. Beiras se erigió en las últimas semanas en la garantía de la «unidade interna» del BNG. No ganó, pero tampoco habla de dar un portazo. Es más, el proceso sirvió a los beiristas para aumentar su margen y entrar en la ejecutiva y, en vez de cisma, lo que piden es regeneración.

LOS DERROTADOS

Aymerich pide relevo. El portavoz del BNG en el Parlamento, Carlos Aymerich, que aspiraba a ser el candidato a la Xunta, es el gran derrotado de este proceso. Ayer dijo claramente que él ya cumplió «unha etapa», que tiene «outra vida e outra profesión» y que su compromiso seguirá con el BNG, pero quizás no en su actual responsabilidad.

LA PLURALIDAD

La diversidad perdedora. La asamblea demostró que la pluralidad interna del BNG es una característica que tiene solo el heterogéneo polo alternativo, que perdió el proceso. La UPG volvió a actuar como una máquina bien engrasada para imponerse.

análisis así queda el frente nacionalista

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