La plana mayor del PSOE de Ferrol evitó concretar si tomarán medidas disciplinarias en caso de que se impute al edil socialista Gerardo López Castrillón. La portavoz en el pleno municipal, Natividad González Laso, recurrió a un «no voy a contestar a eso» cuando se le preguntó, y recordó que la presunción de inocencia «nos asiste a todos».
Laso aseguró que la probable imputación de López Castrillón «no está en nuestro pensamiento» y subrayó «nuestra solidaridad» con los afectados por el escándalo «sean quienes sean».
La secretaria general del PSOE de Ferrol, Beatriz Sestayo, insistió en que ningún miembro de su partido había sido citado a declarar como imputado y recordó que la causa es secreta, por lo que también reiteró que no se han discutido medidas disciplinarias por ahora.
Sestayo, que presidió una reunión de urgencia del grupo socialista durante la mañana, no descartó que su partido se persone en la causa y también manifestó el interés de los socialistas en que «se investigue a fondo».
La noticia de que la policía se había llevado el ordenador de López Castrillón se conocía desde primera hora de la mañana, pero ninguna de las dos dirigentes socialistas se pronunció directamente sobre el concejal en ningún momento.
Una junta secreta y Albanese
Fue el alcalde, José Manuel Rey, el que informó a los grupos municipales de la intervención policial. Para ello convocó una junta de portavoces «secreta y urgente» a las 11 horas. Antes había informado a los miembros de su gobierno.
El fundador de la empresa constructora Albanese, presuntamente implicada en la trama, afirmó que desconocía la intervención policial porque durante la mañana estuvo fuera de la ciudad por motivos médicos. El empresario de origen italiano aseguró que la Administración local adeudaba a su compañía más de 1,4 millones de euros en facturas que permanecían impagadas desde hace años.