La tragedia del Orzán sacudió ayer las cuatro esquinas del país y motivó reacciones en todos los sectores y a todos los niveles.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, telefoneó a Feijoo para transmitirle su pésame «a las familias de las víctimas y a toda Galicia». El presidente del Ejecutivo gallego se desplazó hasta la playa para seguir in situ las labores de búsqueda de los desaparecidos. Allí estuvo con la ministra de Fomento, Ana Pastor, que supervisó el operativo, y con el ministro del Interior, Jorge Fernández. Feijoo dijo que los policías «fixeron un acto heroico de servizo público» y se pudo a disposición de las familias.
La presidenta del Parlamento gallego, Pilar Rojo, señaló que el suceso «enche de tristura a toda Galicia», mientras que el secretario general del PSdeG, Pachi Vázquez, dijo sentirse consternado por el suceso. Resaltó el «acto heroico» de los policías para socorrer «a dos personas imprudentes» y aseguró que está en contacto permanente con el delegado del Gobierno. También el portavoz del BNG, Guillerme Vázquez, transmitió su solidaridad a las familias de las víctimas. Y el PPdeG, que destacó el «coraxe e a valentía» de los tres agentes.
Tres días de luto en A Coruña
El Ayuntamiento coruñés decretó tres días de luto. El alcalde, Carlos Negreira, estuvo en la playa desde primera hora de la mañana, ocupándose de la coordinación del operativo y arropando a los familiares.
Tanto el secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Ulloa, como el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, que se desplazaron a Galicia nada más conocer la noticia, ensalzaron ayer la «heroicidad» del policía muerto y los dos desaparecidos. El ministro del Interior aseguró que el policía Javier López, cuyo cadáver fue rescatado del mar tras intentar salvar al joven eslovaco, será condecorado con la Medalla de Oro a título póstumo. Tras asistir a la capilla ardiente instalada en el cuartel de Lonzas, confesó que sentía «dolor y orgullo». «Su nivel de humanidad va más allá del mero cumplimiento de su servicio», dijo.
La ministra Pastor, que también asistió al velatorio, añadió: «La familia dio ejemplo de serenidad y nos transmitió que su hijo era un policía que vivía su profesión y que decía que era feliz porque podía trabajar, y además le pagaban por lo que le gustaba hacer», informa Susana Acosta.
Leandro Díaz, vicesecretario general en Galicia del Sindicato Unificado de Policía, calificó de «héroes» a los tres policías «A veces trabajamos más con el corazón que con la cabeza. Para mí son unos héroes», dijo Leandro Díaz, que, aunque ha precisado que la obligación de lanzarse al agua para rescatar a una persona «no es» la de un policía nacional, «sí hay una obligación moral de toda persona de salvar una vida».