Los manifestantes, entre los que se encontraban numerosos políticos socialistas y también del BNG (destacaba el exconselleiro de Medio Rural), cerraron el acto en la plaza del Concello con la lectura de sus reivindicaciones y varios poemas de vecinos de O Irixo.
El poeta local Luis Tosar le puso voz a las quejas de los habitantes de la zona alabando la oposición al proyecto de la planta al indicar: «Non podemos fallar aos que están enterrados nos 11 cemiteiros das 11 parroquias do Irixo» y recriminó al regidor y a su teniente de alcalde su actitud: «Penedo e o seu esbirro xa non son da nosa tribu e hai que botalos».
A petición de los asistentes, fue el párroco de Loureiro y principal promotor de la principal cooperativa láctea del municipio, Antonio González, el que despidió la movilización ciudadana con duras palabras hacia el alcalde: «O Irixo somos todos e imos loitar contra os traidores que tratan de servirse do pobo».