El cielo también puede esperar

a privatización de las torres de control fue una las ideas que el Ministerio de Fomento diseñó para acabar con el excesivo poder de los controladores aéreos. Empresas privadas obligadas a prestar un servicio o de lo contrario sufrir una fuerte penalización, se vio en el Gobierno como la solución definitiva para acabar con los secuestros que cíclicamente sufrían los pasajeros en la red aérea española. Pero superado el conflicto y paralizadas privatizaciones como la de Loterías, la propia Aena o los aeropuertos de Barajas y El Prat, no tiene demasiado sentido hacer seguir a Santiago por la vía en la que ya están Alvedro y Peinador, hasta que al menos haya un nuevo Gobierno que establezca su propio plan. Lavacolla no se podrá abstraer a los planes que se diseñen para los aeródromos de su mismo nivel, pero las prisas pueden reportar perjuicios difíciles de reparar, por lo que el cielo de Compostela también puede esperar.

Votación
5 votos
Etiquetas
AENA Ministerio de Fomento Controladores aéreos Aeropuertos Culleredo Loterías Comarca da Coruña