Ryanair lanza un órdago a la Xunta y anuncia el fin de sus vuelos europeos

La aerolínea retira una oferta para abrir en Lavacolla por diez millones una base con siete nuevas líneas exteriores


santiago/la voz.

En aplicación de su habitual estrategia negociadora, Ryanair lanzó ayer un órdago a la Xunta al difundir que proyecta suprimir desde el 11 de enero todas las rutas internacionales que ahora opera en Santiago (Londres, Fráncfort y Roma), debido a la «negativa» del Gobierno autónomo a «colaborar en acciones de promoción de Galicia» en las tres metrópolis referidas; o sea, por no haberse avenido la Administración a continuar subvencionando indirectamente dichas conexiones. La compañía, asimismo, anunció la ruptura formal de las conversaciones que venía manteniendo con el Ejecutivo de Núñez Feijoo de cara a la apertura en Compostela de su novena base española. Si ejecuta la amenaza, la firma de bajo coste perderá una cuarta parte de su clientela local, dejará al aeropuerto sin un volumen de negocio equivalente al 7,1% del global de pasajeros y pondrá en peligro hasta 150 empleos, entre directos, indirectos e inducidos. «Vamos a hacer todo lo posible para que eso no suceda y hay margen de tiempo suficiente para lograrlo», prometió, consultado al respecto, el director xeral de Mobilidade, Miguel Rodríguez Bugarín. Ryanair comenzará la temporada oficial de invierno (31 de octubre a 26 de marzo) ofertando semanalmente 130 vuelos entre Lavacolla y diez destinos: Madrid (48), Barcelona (22), Sevilla (14), Alicante (8), Málaga (8), Reus (8), Valencia (8), Londres (6), Fráncfort (4) y Roma (4). Esas líneas europeas funcionan con un índice de ocupación medio del 81,97%, a pesar de lo cual su titular, solo por mantenerlas abiertas a lo largo de este año, cobrará del erario autonómico 587.000 euros, en virtud de un convenio de patrocinio similar al resto de los suscritos por Turgalicia en otros lugares. Como el concierto expirará el 31 de diciembre del 2010, directivos de Ryanair comenzaron a cartearse con altos cargos gallegos el 25 de marzo, como consta en documentos a los que La Voz tuvo ayer acceso. Los destinatarios no respondieron afirmativa ni negativamente a las propuestas recibidas, sino que instaron a formularlas, para que se debatiesen allí y no en San Caetano, ante un comité de rutas que, creado hace 10 meses, integran agentes privados y representantes de las Administraciones central, autonómica y local. A Ryanair no le gustó ese «descontrol», y de ahí su reacción de ayer. La compañía planteaba varias alternativas: prorrogar tal cual el pacto; elevar su cuantía hasta los 987.000 euros por añadir conexiones con París y Bruselas; o bien, conservando todos los enlaces activos y a cambio de diez millones por ejercicio, duplicar el negocio doméstico e inaugurar siete puentes con Dusseldorf, Múnich, Milán, Marsella y Oslo, amén de las capitales francesa y belga. Ello reportaría al aeropuerto una base low cost con dos o tres aviones, un extra anual de 990.000 clientes y hasta 500 puestos de trabajo fijos.

Votación
28 votos