Portugal amenaza con cobrar a sus ciudadanos si van a urgencias a Tui

Lisboa paga cada año por la atención que España presta a los pacientes lusos que pasan la frontera


Portugal quiere impedir que sus ciudadanos acudan al médico a España con tanta frecuencia. Cada vez que lo hacen, el Gobierno luso tiene que pagar al español. Los vecinos de Valença do Minho protestan porque el cierre de sus urgencias los aboca a cruzar la raia para ser atendidos en Tui, pero ahora el Ejecutivo luso les deja claro que, si lo hacen, podrían encontrarse una factura cuando vuelvan a su casa.

¿Por qué? Los ciudadanos de la UE pueden hacerse con la tarjeta sanitaria europea. Es un documento que les da derecho a ser atendidos en otro país de la Unión en las mismas condiciones que en el suyo. Anualmente, cada Estado cobra a los otros países por la atención sanitaria que haya tenido que prestar a sus ciudadanos. El Ejecutivo de España factura al de Portugal cada vez que un luso entra en las urgencias de un hospital español, cada vez que un médico le prescribe una receta o si va a un médico especialista durante un viaje. El Estado central compensa cada año al Sergas por la atención que presta a los portugueses.

Es también la tarjeta que utilizan los ciudadanos de Valença cuando van a las urgencias de Tui para no tener que desplazarse hasta Monçao. Tui está a cuatro kilómetros de Valença y Monçao, a 20. En una nota informativa, la Dirección General de Salud del Gobierno portugués advierte de que el documento europeo «no cubre los costes de atención sanitaria cuando la persona se mueve con el propósito expreso de obtener tratamiento médico en otro Estado». Y es tajante: «Su utilización en estas circunstancias supone un procedimiento fraudulento y, como tal, su validación no podrá ser realizada y, en consecuencia, los gastos médicos no serán pagados al Estado miembro que prestó los cuidados».

Solo para desplazados

En toda su nota informativa, el Gobierno portugués no cita en ninguna ocasión a Tui, a Valença o a Galicia, sino que hace referencia a «las noticias hechas públicas sobre el uso inadecuado de la tarjeta sanitaria europea». Pero el mensaje, difundido ayer, queda claro por las circunstancias en las que se produce, con una gran presión mediática sobre el Ministerio de Sanidad por la polémica de Valença y cuando los alcaldes de cinco municipios del norte reclaman que sus ciudadanos sean atendidos en el hospital de Vigo.

Precisamente la tarjeta sanitaria comunitaria evita a los europeos tener que pagar por la asistencia médica cuando están en otro Estado. Incluso las recetas médicas. Pero el ministerio luso añade que, en principio, los médicos no deben practicar a los ciudadanos desplazados pruebas complementarias «que requieran equipamientos específicos», ya que son las más caras.

Con todo, la amenaza del Gobierno portugués contrasta con los datos que ofrece el Servizo Galego de Saúde. Según el Sergas, en los últimos días no se ha notado un incremento significativo en la atención a ciudadanos portugueses en el servicio de urgencias del centro de salud de Tui. El ambulatorio fronterizo cuenta con un punto de atención continuada que, según el Sergas, cada noche atiende normalmente a un portugués. Desde que se cerró el servicio nocturno de urgencias de Valença y sus ciudadanos anunciaron su intención de acudir a Tui, la media sigue siendo de uno por noche.

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