El Parlamento paga más de 1.000 euros al mes a diputados por viajes que no hacen

Hay diputados autonómicos afincados en Santiago a quienes, aparte de su sueldo, les pagan un plus de kilometraje, de más de 1.000 euros mensuales, como si vivieran en las montañas de O Courel.


13/02/2010 02:00 h

Hay diputados autonómicos afincados en Santiago a quienes, aparte de su sueldo, les pagan un plus de kilometraje, de más de 1.000 euros mensuales, como si vivieran en las montañas de O Courel. También los hay que comparten coche y cobran el desplazamiento por separado o, incluso, alguno que no tiene carné y percibe el extra como el que conduce a diario. La denuncia hecha por el PSOE contra el diputado popular Antonio Rodríguez Miranda por el supuesto cobro ilícito de viajes abrió la caja de los truenos en el Parlamento gallego y puede acabar chamuscando a todos los grupos políticos.

El derecho a percibir una compensación económica por acudir a «actos parlamentarios» es prácticamente tan antiguo como la propia institución. Actualmente, un diputado percibe 0,27 euros por cada kilómetro que realiza para asistir a una sesión plenaria, a una comisión, a una reunión de la mesa de comisión o a una junta de su grupo político.

En total, son entre doce y quince días, por término medio, los que se pueden cobrar al mes y para un parlamentario de Ourense la cifra se puede traducir en un plus de 600 euros mensuales, si vive en la capital, o de hasta 1.200 si declara su domicilio en el extremo oriental de la provincia, como le ocurre a los socialistas Carmen Acuña (O Barco) o a Francisco Rivera (Verín), que acaba de tomar posesión de su escaño en sustitución de Laura Seara.

26.000 euros en un mandato

Los socialistas fueron quienes lanzaron la primera piedra al acusar a Miranda de cobrar en la anterior legislatura 26.000 euros en kilometrajes cuando solía viajar en el coche oficial de José Manuel Baltar, el que fue su rival político en el último congreso del PP. La dirección popular reaccionó de inmediato disparando contra Seara, hoy presidenta del Instituto de la Mujer, por cobrar desplazamientos cuando se movía en un coche oficial de Medio Ambiente, siendo Pachi Vázquez conselleiro. Eso, cuando no compartía asiento con el también diputado Pablo López Vidal.

La socialista coruñesa Mar Barcón se vio también en medio del disparadero, al ser acusada por el PP de acudir durante años a O Hórreo en un coche oficial del Concello de A Coruña. Ella se defendió solicitando un certificado a la Mesa de la Cámara, en el que consta que entre el 2006 y el 2009 no cobró ni un euro del Parlamento.

Pero el cruce de acusaciones no hizo sino avivar más el debate y el marcaje de unos diputados a otros. Al secretario de la Mesa, el popular José Manuel Balseiro, lo apuntan con el dedo por utilizar su coche oficial para transportar de paso al vilalbés Agustín Baamonde, a quien el sistema habilitado en O Hórreo le permitiría cobrar aparte su desplazamiento. Y lo mismo sucedería con los nacionalistas vigueses Carme Adán y Henrique Viéitez cada vez que comparten coche.

«El problema reside en que el kilometraje se paga siempre de forma automática desde el domicilio declarado», señala un diputado del PP, quien relata que los parlamentarios ni siquiera tienen que reclamar su plus. Basta con que pasen lista en una comisión y estén presentes para que los servicios de la Cámara les computen el desplazamiento. Y aunque resida en Santiago, da igual. Si el domicilio declarado es Ribadeo, percibirá 110 euros por cada día de actividad parlamentaria.

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